¿Y el padre?

campo amarilloEs importante ayudar al hombre a implicarse en el proceso de despedida.

Es muy fácil que sean las otras mujeres de la familia quienes “cuiden” de la madre mientras el proceso físico culmina impidiendo que el padre se sienta parte implicada.

Él también tiene un duelo que resolver, y en su caso, ya que no ha vivido las mieles y las molestias del embarazo, puede quedarle la sensación de que ese hijo “no ha existido”.

A la fase de negación propia del proceso de duelo puede unirse en el padre la sensación de irrealidad, de hacer “como si no hubiera pasado nada”.

Esto sería una equivocación y un lastre en el camino hacia su sanación psicoemocional.

Mónica Álvarez

en “La cuna vacía. El doloroso proceso de perder un embarazo”.

Ed. La esfera de los libros. 2009

3 comentarios en “¿Y el padre?

  1. Hola Mónica, efectivamente estás en lo cierto, no sé si pudiste ver mi conferencia en la jornada de duelo perinatal que organizó Obstare, de hecho no se si sigue disponible.. de esto hablaba en relación a los hombres. ¿Te veo pronto no? creo que vas a Nacer del agua en Malaga…
    Besos
    Alejandro

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  2. Si!!!! Nos vemos…!!!!

    El padre… ese gran desconocido. He rescatado este texto del libro La cuna vacía. Ya no me acordaba haber escrito así. En Las voces olvidadas sí se trató el tema de “El padre” en profundidad. Tengo intención de meterme a fondo en el curso “Al centro del dolor” que estoy llevando a cabo para la comunidad de duelo. Besos!!
    Mónica

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  3. ´Hola, les platico nuestro caso, mi esposo y yo esperábamos a nuestro primer bebe, un dia antes del primer sangrado discutimos, cuando tuve el sangrado se sintió culpable, estaba tomando homeopatía además de la medicación y el se despertaba cada dos hrs para darme la medicina, desgraciadamente padezco anovulación crónica e insuficiencia lutea y no lo sabia, la anovulación en mi caso causa que mis ovulos no sean suficientemente buenos para ser fecundados y mi bebe dejo de crecer, perdimos al bebe y mi esposo tenia que hacerse el fuerte, yo estaba devastada, estuve en tratamiento, y fui recuperándome pero el estaba guardándose todo 3 meses después fuimos de vacaciones y al llegar fue como que se desbordara, lloro como un niño, grito, se desahogo, en esas vacaciones encargamos a nuestro segundo bebe que afortunadamente gracias al tratamiento se logro, han pasado casi 3 años de la perdida, y mi esposo dice que aun no lo ha superado, que para el mi habichuela siempre será su angel, yo aun lloro de vez en cuando, desde que supe que estaba embarazada comencé a escribir un diario, y cada que me lo encuentro no puedo evitar llorar un poco, pero ya no con dolor y rabia, sino con amor, fe y esperanza, ellos no viven todo el proceso físico que es tan difícil, para mi un legrado es de lo peor que puede pasar una mujer, pero viven un proceso psicológico duro, ya que como el me decía, nadie siente que perdi algo y era mi hija, en realidad nunca supimos el sexo, pero siempre la llamamos habichuela,sentiamos que seria niña, no se porque,

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