Siempre Conmigo

Esta colaboración la ha compartido Esther Aguiló, escritora invitada de Mirar al cielo en “Día del niño contigo en el cielo”

En SUA solemos hablar de “angelitos” para referirnos a los bebés que se han ido antes de tiempo. Reconozco que esa imagen de un lugar mágico que comparten mis pequeñas con otros niños y niñas me parece muy bonita. Es cómo volver a ser niña, volver a acoger la magia en mi vida.

El otro día una mamá hizo un comentario explicando que ella era atea y no creía en los ángeles, que su hija simplemente (y desgraciadamente) había muerto. Y me dio que pensar.

Yo tampoco creo en dios, ni en ninguna religión. Mi imagen de esos angelitos y del cielo, está muy lejos de aquello que me enseñaron las monjas en la escuela. Me gusta la imagen que me viene a la cabeza cuando imagino ese lugar de luz porque me provoca una sonrisa, que faltos estábamos últimamente, y porque, entre otras cosas, nadie puede llevarme la contraria en eso (al menos que haya muerto alguna vez).

Pero a parte de ese “cielo” que comparto con las mamás de SUA, tengo mi propia interpretación sobre la muerte.

flors

Mis hijas “están” de alguna manera. Quizás no son ellas, ni su alma, quizás es su energía (?). No sé como llamarlo… Mis niñas están en el viento que sopla en mi cara, en las flores que tanto me gustan, en la calma y la furia del mar, en el arcoíris después de la lluvia, en los rayos de sol que entran por la ventana. Y están ahí porque, al ver todas esas cosas bellas, que tan bien me hace sentir, me viene su imagen a la mente, conecto con ellas, las “siento” cerca… Siguen aquí porque las recuerdo y, “mientras alguien te recuerda, nunca mueres del todo” (¿dónde he escuchado yo esto?) Es una inyección de energía.

¿Queréis más razones? Pues me pongo científica.

Parece que se ha descubierto que el cerebro de la madre almacena células en su cerebro procedentes de sus hijos durante la gestación. Para ver el artículo aquí.

Esto viene a demostrar que mis hijas siguen conmigo, al menos una pequeña parte de ellas, y en mí seguirán durante años. ¿No es impresionante? Algo que las mamás de bebés de luz sentíamos y no sabíamos explicar, va la ciencia y nos lo cuenta. Será que no estamos tan mal de la cabeza…

Besitos al cielo para tod@s los angelit@s

2 comentarios en “Siempre Conmigo

    • Gracias, María, por leerme y por tu comentario.
      Tienes mucha razón: esa energía se siente y es la que nos hace avanzar. Como dice una buena amiga “si no son ellos, no sé de donde proviene esa fuerza que nos impulsa a seguir adelante día a día”.
      Un fuerte abrazo

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s