El día que nací como madre

Me acabo de dar cuenta que nunca os he explicado nuestra historia, he contado pequeñas pinceladas pero nunca lo que sucedió, me apetece volver a escribirlo, 6 años y 4 meses después…

Mi primer embarazo fue el que más tardó en llegar, 6 meses, no es nada pero ya sabeis que cuando te decides a buscar un hijo lo quieres para ya. Cuando vi mi positivo se entremezclaron las lágrimas de felicidad, la ilusión, el miedo por no saber hacerlo, todo mi cuerpo temblaba.

Los meses fueron pasando, mi felicidad crecía con mi redondez, era una embarazada orgullosa de mi panza, cada escaparate, cada ventanilla de coche me servían de espejo. Un embarazo perfecto (el único bueno que he tenido), nada de náuseas ni vómitos, ciática bilateral, lumbalgia, lo normal, todo perfecto.

Me llené de sueños, de ilusiones; en mi casa se empezaba a ver la próxima llegada de un bebé, mi bebé!

No sé en que semana empecé a hincharme, mucho, controles, tensión bien, analíticas bien… En la semana 30 todo está perfecto. En la 34 voy por primera vez al gine sin mi marido, me acompaña mi madre, y me dan el primer susto, mi bebé no ha crecido nada en estas 4 semanas, mi madre (como todas las madres) que si es que no come bien,…, me mandan a casa con reposo absoluto, dieta hiperproteica, sobres de batidos proteínicos y un sentimiento de culpa enorme, y con una consigna ” dos semanas, si no engorda mínimo 500gr lo sacamos ya”.

Una semana después, en fin de semana me empieza a doler la cabeza, estoy sola, mi marido trabaja fuera y llega el lunes de madrugada, no es un dolor fuerte, pero no cede con paracetamol. El lunes me despierto con ese dolor, despierto a mi marido que debía llevar un par de horas durmiendo y le pido que me lleve a la consulta de mi gine, al llegar me hacen pasar, me toman la tensión y de 9/5 ha subido a 17/10, el niño está bien, pero cada pequeña contracción que tengo lo pone nervioso. Deciden ingresarme para bajar la tensión.
Camino del hospital cogimos mucha caravana (nunca sabré si fue una suerte o una desgracia). Al llegar a mi habitación en el hospital estoy a 19/11, me ponen una vía con una medicación para bajar la tensión y me pinchan los corticoides de la maduración pulmonar, mientras espero a que me vengan a buscar para una eco doppler le digo a mi marido “te das cuenta que el viernes ya seremos padres?”, ilusa de mi, no pensé ni en que iría a la incubadora por que era de muy bajo peso! que iba a pensar yo que podía morir!

En la eco me mareo, me ha bajado demasiado rápido la tensión, eso va a ser nefasto para el bebé, el doctor me dice, “voy a llamar a tu gine y mando preparar el quirófano, hay que sacarlo ya”, me devuelven a mi habitación y nos monitorizan, oigo el corazón de mi bebé y de repente se hace lento y desaparece, y el mío sonaba lento, arrítmico, pero no me preocupa, ¿por qué no oigo el suyo?, el anestesista está conmigo y el doctor que me ha hecho la eco, me arrancan el suero, empiezan a sacar mi cama por la puerta, sin esperar la camilla, me quitan el camisón en la puerta y me ponen uno de papel mientras la enfermera me pregunta si prefiero que luego me internen en otra planta ¿por qué? y corren, corren por el pasillo gritando “que alguien habra la jodida puerta del ascensor”, las visitas de las nuevas mamás se apartan mirando, yo sólo lloro.

emmaEn el quirófano me espera mi médico, no sé como ha llegado con el tráfico que hay y le ruego “que no se muera mi niño, que no se muera” , hay dos anestesistas (hay cambio de guardia y el que sale no quiere irse), está el equipo de pediatría, otro para mi, a mi lado el carro de paros zumba preparado. Me tumban, me pinchan, me abren y me sacan lo más preciado de mi vida (30 segundos o menos), entonces siento como se me desgarra el corazón, como una hoja de papel, ese zzzzaaaaaaasssss que hace una hoja al romperla, y todos corren de nuevo, me clavan una mascarilla en la cara y me gritan “respira, respira”, todo se hace negro.

Me despierto y estoy en reanimación, sola, una enferma coge el teléfono y dice “está despierta”, y aparece mi gine, no le pregunto, mi corazón sabe lo que ha pasado,no quiero oirlo, pero me lo dice, y me pregunta si quiero verlo, abro la boca para decir que no, no sé porqué tengo la absurda idea que estará deforme o sin formar, pero de mis labios sale un sí, me llevan a otra sala dónde me espera mi marido, no ha querido ver a nuestro hijo, a querido esperarme, lo han visto nuestras madres y mi hermano, el suyo es papá hace dos meses y no se ha sentido con fuerzas, mi marido decide que quiere conocerlo conmigo y si yo no quiero lo verá él. Me traen mi bebé envuelto en tallas, tal y como conoceré a sus hermanas, me lo ponen en los brazos y lo destapan del todo, lo veo desnudito, perfecto, pelito castañito, dedos finos y largos, es suave, recorro todo su cuerpo con mi dedo, dulcemente, con miedo a despertarlo, el mundo desaparece, sólo estamos los dos, no sé que hace mi marido, si llora, si lo toca, sólo me recuerdo a mi con mi primer hijo en brazos.

Los médicos han hablado con mi familia, no corrían por el bebé, no había nada que hacer, corrían por mi, en el quirófano estuvieron a punto de perderme, mi tensión, al nacer Víctor se disparó de nuevo a pesar de la medicación, si no voy esa mañana al médico me muero esa tarde en casa, palabras textuales. A Víctor lo estuvieron intentando reanimar sin éxito, sus pulmones estaban llenos de meconio.

El después? lágrimas y más lágrimas, vacío, pruebas y más pruebas, todas con resultados negativos, según ellas en mi cuerpo nunca ha pasado nada, ya tras la cesárea dijeron eso…

 

4 comentarios en “El día que nací como madre

  1. Me has dejado sin palabras d verdad me duele mucho leer esto me paso algo similar a lo tuyoo mami mi angelito esta por cumplir los 7 años te entiendo que es de verdad tan triste tan desgarrador un dolor qe jamas se va y aunqe pasen los años el dolor cala en el corazon cada ves qe revives esos momentos sin embargo es una bendicion qe estes viva! y no te des por vencida mamita hoy en dia nada es imposible no hay qe perder la fe.. animoo y te mando muchos abrazos.. estoy a tu disposicion..

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  2. ay, emma, amor… me tiemblan las piernas y tengo la mańdibula apretada con tanta fuerza al leer esto… lo siento muchísimo. lamento mucho q víctor no se hay apodido quedar… te mando un fuerte abrazo

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  3. Hola. …
    Me da mucha tristeza escuchar tu historia pero me pone mal revivir la mia porque fue exactamente igual a la tuya. … pero lo que me alienta a no sufrir es pensar que mi bebé está bien. … donde quiera que este…..
    Saludos besos y abrazos

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