14 de mayo, margaritas en el cielo

Y llegó el día de nuevo, el día en que te conocí, el día en que te despedí, todo a la vez, el día en que mis lágrimas eran desgarradoras en vez de pura felicidad, mi dolor era real, y no era el físico de aquella cicatriz por donde me arrancaron la vida para a la vez salvarme de la muerte, no, era un dolor del alma, dolor de un corazón más que roto, un corazón que luchaba por latir cuando estaba seco.

Hoy hace 7 años que te toqué, que supe lo suave que eras, repasé tu cara, tu cuerpo, tu dedos, tus pies; 7 años después, al recordarlo, aún cosquillean las yemas de mis dedos, mi bebé perfecto, mi bebé deseado, mi bebé eterno.

A mi habitación solo un ramo de flores llegó, y de todas sus flores unas sencillas margaritas blancas se convirtieron en tu flor, arranqué una y lloré abrazada a ella, abrazada a ti. Me encantaría tener un jardín para plantar cientos de ellas, miles, sería como tenerte en todos lados, olerte y volver a tocarte.

Hoy puedo decir que hace tiempo que soy feliz, pero me sigues faltando, no hay día que no piense en ti, no hay día que no me pregunte como serías, no hay día que no me pregunte si te recuerdan, tampoco hay día que no te sienta.

Mi querido niño, mi hijito, cuando pienso en ti mi corazón se vuelve grande, y es que está lleno de amor por ti, mi primogénito, contigo se fue toda mi inocencia e ingenuidad, contigo aprendí que la vida a veces era juguetona y gastaba bromas pesadas, solo que no siempre eran bromas, aprendí que las cosas más naturales no siempre son fáciles y que los sueños se pueden convertir en pesadillas, pero también aprendí lo que es amar de verdad, eternamente, sin vergüenza, sin callarme.

Hoy no me apetece que el día avance, como no puedo dedicártelo a ti me gustaría dedicármelo a mi, sentarme y no hacer nada, sólo recordar, cada detalle, cada palabra, me apetece sentir lágrimas reparadoras en mis ojos, esas lágrimas saladas que a la vez son tan dulces, aquellas que cosieron la cicatriz de mi corazón, pero la vida sigue funcionando y seguro que no tendré tiempo ni de sentarme, pero tu recuerdo lo llevo puesto, va conmigo a todas partes, y aunque no pueda hacer nada de lo que me gustaría, hoy será un día especial, seguro que sí. Hoy les recordaré a tus hermanas que es tu cumpleaños, responderé como siempre a las preguntas curiosas de una de ellas mientras la otra bailotea gritando tu nombre por casa, si quieren soplaremos tu vela y cuando me pregunten como te pueden sentir les volveré a decir que eres el viento que acaricia sus caritas.

Felicidades mi vida, hoy cumples 7 años, y mamá como siempre, está aquí, ofreciéndote su corazón para que lata por ti. Te quiero mi vida.

2 comentarios en “14 de mayo, margaritas en el cielo

  1. Te mando un abrazo fuerte!!!!! Yo también despedí a mi hijito el día que lo conocí!!! Celebralo, festejale…. y da gracias por haber conocido a lo más hermoso del mundo, tu niño!!!

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