La dureza del adiós

Hay una cosa de la nunca he escrito,ni públicamente ni creo que para mi, sí que he hablado de ello alguna vez, pocas, tampoco he leído las experiencias de otras madres normalmente, las que han tenido la “suerte” de poder hacerlo, y es la despedida. Hoy quiero contar la mía con sus cosas “buenas” y sus accidentes.

Víctor nació un 14 de mayo, como yo estaba hospitalizada, me esperaron lo que hizo falta. Cuando nació me dieron la oportunidad de elegir que hacer con mi bebé, yo no podía dejarlo allí después de haberlo tenido en mis brazos, lo tuve claro, quería enterrarlo, todos me apoyaron y me facilitaron las cosas, bastante tenía yo haciéndome la idea que la vida seguía quisiese o no.

El médico me dijo que podía quedarme ingresada todo lo que necesitase hasta sentirme preparada para afrontarlo todo de verdad, en casa, eso fue el 21. En el tanatorio me guardaban mi bebé, esperándome para enterrarlo, no sé como funciona normalmente, pero pedí que no lo expusieran, mi hijo no era un monito de feria, así lo sentí entonces, igual verlo lo hubiese hecho real a todos, no lo sé, pero tampoco me arrepiento. Mi marido fue con mi hermano a arreglarlo todo, elegir ataúd, flores… Desde el hospital yo había escrito una pequeña dedicatoria para los recordatorios, intentando que no sonase triste, mi hijo había sido toda mi felicidad, quería que siguiese así. Mi marido se fue con ella al tanatorio y una vez allí mi hermano le comentó algo, y él, aturdido como estaba no entendió bien y le dió la dedicatoria a mi hermano, que la leyó y se puso a llorar. Creo que mi hermano corrió con todos los gastos, ese fue su regalo a su sobrino, pero no lo recuerdo claramente, es igual, ayudar a mi marido fue un gesto que siempre le agradeceré.

La elección del sitio fue fácil, mi madre, con su dolor de madre y abuela me dijo “en el nicho de tu padre, quien lo va a cuidar mejor que su abuelo?”, aún oigo su voz diciéndomelo.

Y llegó el día 22, su último adiós, mi marido había ido a la floristería y me había mandado hacer un ramo de margaritas blancas con una cinta que decía “a mi angelito, de tu mamá”, y abrazada a mis flores fuimos a la iglesia, había bastante gente, me recuerdo avanzando por el pasillo, en un brazo las flores, la otra mano en mi cesárea que gritaba de dolor por lo que había escapado por ahí. Me senté en primera fila y detrás entró mi pequeño, cuando lo tuve delante solo pude decir “Ahí me lo van a poner?” y es que mi corazón y mi mente se preguntaban “como puede caber tanto amor en una caja tan pequeña?”, era una cajita diminuta, como habían encerrado todo ese amor que sentía ahí dentro?, una amiga de mi hermano puso unas rosas blancas encima, yo seguía abrazada a mis margaritas. El sacerdote dijo unas palabras y sin esperarlo leyó mi dedicatoria, los que estaban más cercanos a mi rompieron a llorar, muchos no habían querido leerla aún para aguantar por mi la fortaleza.

Lo accidentado llegó en el cementerio, entramos con el coche, pero siguió un camino equivocado, yo pregunté “donde llevan a mi bebé?”, y es que se habían equivocado, una hora antes esperaban otro entierro pero se había retrasado, y al llegar yo pensaron que era el otro, mi hermano salió para frenarlos, le enseñaron los papeles, esperaban para enterrar un señor de 80 y pico años, no se daban cuenta que allí había una cajita blanca de bebé? me hicieron esperar a que llegara aquel señor con su familia y lo enterraran, yo en un coche, y mi hijo en otro. Debí salir del coche y gritarles que era mi hijo el que había en aquella cajita, que no nos aparcaran a un lado y me dejaran despedirme, pero no lo hice, era como un monigote sin sangre en las venas.

La espera me mató, secó mis lágrimas, y cuando llegó nuestro momento se habían enquistado en mi interior, no me despedí como me hubiese gustado, no lloré lo que necesitaba, fue un adiós con la boca pequeña.

Mis margaritas blancas se fueron con mi hijo en la única cuna que ha tenido, su pequeño ataúd blanco…

De ahí fuimos a casa, mi madre nos hizo algo de comer que no comimos, y nos dejó, para que nos enfrentásemos en soledad, el uno con el otro, a su habitación vacía, sus cosas, nuestros sueños rotos, nuestra nueva vida, con toda su dureza.

Como fue vuestra despedida?

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4 comentarios en “La dureza del adiós

  1. Yo no la tube, el 10 de Diciembre del 2013 fue el dia mas doloroso de toda mi vida un dia antes fuis al doctor para entregarle las mamilas que me habia pedido, me dijo ya mañana es no estas nerviosa y le conteste si mucho, vamos hacerte el ultimo ultraonido vale, yo emocionada le dije si vi una cara de sorpresa le pregunte que paso esas fueron las palabras mas fuertes de toda mi vida: tu bebe ya no tiene latidos, le dije no como es posible eso no puede ser ayer estaba bien usted lo reviso, si pero no se que paso que tomaste que hiciste, le dije nada doctor solo estaba esperando ansiosa la llegada de mi pequeño, hoy mismo te quedas mañana haremos la cesarea, entre a la cesarea con la esperanza de que se hubieron equivocado, cuando sali fue el momento mas duro de toda mi vida, voltie a ver a mi esposo y lo vi muerto en vida me toque mi estomago y ya no estaba alli,me puese a gritar a llorar no podia dejarlo de hacer, cuando pedi ver a mi bebe ya se lo habian llevado, no tube la oportunidad, mi mama me dijo lo fueron a enterrar a la tumba de tu abuela quien mas lo puede cuidar mejor igual me lo dijeron, me volvi loca en esos momentos yo queria tenerlo aunque seas una sola vez en mis brazos y no puede, solo una preima mia que tiene 10 años fue la que me platico que fue mi familia al panteon y lo enterraon a mi pequeño,. lo extraño tanto era mi motivacion, era la salvacion de mi matrimonio y ahora que ya no esta no existe tal motivacion para seguir luchando y ya no existe esa salvacion para mi matrimonio cada vez va mas mal, IAN es su nombre es mi pequeño angel.

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  2. MI pequeño Yahir nacio el 26 de Septiembre 2013 habia tenido mi cita al doctor 2 semanas antes y el doctor no encontraba su corazoncito hasta que escucho un sonido debil y me dijo que todo estaba bien yo sali de esa consulta pensando que el sabia mejor que yo le dije que un dia antes sentia un dolor muy fuerte en la ingle y me dijo que es porque ya estaba creciendo me fui a mi casa y por dos semanas ya no lo senti moverse siempre fue muy flojo en sus movimientos pero siempre pense que era eso tenia mi cita el 26 de septiembre pero el dia antes me empesaron las contraciones entonces en la mañana me fui al doctor y me metieron a la sala de parto solo tenia 36 semanas y fue cuando me dijeron que su corazon ya no latia mi esposo rompio en llanto y yo me quede como ida como esto no me puede estar pasando a mi,me provocaron el parto y el ya tenia dias muerto en mi vientre lo abrase y entonces fue cuando me di cuenta que ya se me habia ido, tan bello tan formado que estaba mi cachetonsito perfecto y hermoso como sus hermanos empesaron a llegar mis amistades y ya no tube tiempo de seguirlo acariciando y se lo llevaron solo lo tube en rato en mis brasos, sali de ese hospital solo con una caja con unas cuantas fotos del el y unos recuerdos de el que me dieron ahi, mi marido y yo decidimos cremarlo y el esta aqui en mi casa en una cajita donde siempre platico con el miro sus fotos imaginando lo bello que fuera todo si estubiera a ,nuestro lado no dejo de traele rosas blancas o amarillas y el sabe cuanto lo quiero y que todo el tiempo lo tengo en mis pensamientos aunque no lo tenga en cuerpo

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  3. el 10 de marzo fue el dia mas triste, doloroso e inolvidable de mi vida… mi principe el cual en el eco se movia como un pecisito en el agua, mi hijito q me llenaba de felicidad con cada movimiento el cual no paraba en las 24 horas del dia.. mi companerito de conversaciones aquel dia tuvo q nacer xq mi utero dilato y dijeron los doctores q no podian esperar mas… 8:26 la hora de su nacimiento…. 9:17 la hora q se puso sus alitas y se fue al lado de papito Dios…. SENORA SU HIJO NO SOBREVIVIO, MURIO… esas palabras marcaron mi vida… yo aun ahi estaba en el quirofano… no senti nada en ese momento xq asumi q estaba teniendo una pesadilla la peor de todas….. toda mi familia afuera ellos aun no sabian q mi bebe habia nacido, mucho menos q se nos habia ido…. a mi chiquito no lo atendieron, jamas le pusieron oxigeno ni le maduraron sus pulmones,,,, nos enganaron ahi… ya q a mi ingreso a mi esposo y mi familia le dijeron q yo estaria en observacion esperando la maduracion de los pulmones de mi chiquito a mi me llevaron a prepararme para la cesaria, solo tiene 24 semanas yo le decia a la docotora? a lo q ellos dijeron pues igual hay q intervenirla xq su producto es un aborto….. malos, sin corazon, mi hijo es un bebe no un aborto aun se mueve, nada les parecio y me hicieron la cesaria sin q mi familia lo sepa…. no pude estar en el velorio ni sepelio de mi hijo…. mi esposo jamas abandono a nuestro chiquito en sus cositas… destrozados y dolidos… mi familia y nosotros esperabamos a mi angelito con los brazos abiertos… lo velaron en la casa d mis abuelos donde creci y me diverti tanto, lo sepultaron en mi pueblo xq como dice mi esposo no podia estar en un mejor lugar q cerca de toda mi gran familia q ama a mi hijito…. dia a dia es dificil sobrellevar este dolor…. aveces creo q no es conmigo pero inmediatamente reacciono y se q mi angelito no estara mas fisicamente a mi lado… duele lo mas profundo d mi ser… no hay palabra para describir tanto dolor… mi hijito, mi chiquito, mi principe con el q yo conversaba a diario y el me respondia con sus pataditas y manitos.. ya no esta en mi vientre, ni lo pude tener nunca en mis brazos, pero si se que siempre estara en mi corazon….. Mami de Danielito!!

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  4. Mi hija tuvo problemas con su crecimiento, el día 8 de octubre2013 fui al medico y me detuvieron, estuve ahí casi una semana y el 14 su corazón dejo de latir, nació el día 15 de octubre a las 6:05 am, no conozco la hora exacta en que estreno sus alas, para mi fue el día 15 pues fue cuando dejo mi cuerpo,.. no pude asistir a su entierro, aun no salía del hospital me quede 6 días mas, aun después de salir no pude ir, según las creencias una mujer recién parida no puede asistir a un panteón, no tenia el valor de manejar e ir, emocionalmente no era apta para hacerlo, además de que no conocía el lugar donde estaba, pues aunque es en parte mío, no había nadie enterrado ahí, fue muy doloroso y aun me duele muchísimo, pero se que ella estará conmigo hasta que mi corazón deje de latir para irme con ella… tan solo tenia 30 semanas era una niña que la diagnosticaban de baja talla y peso y la sorpresa que me lleve fue que ella media y pesaba el promedio de una niña de esas semanas, los milagros existen y ella era uno

    Saludos MAMÁ de Helena Altair.

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