Cómo ayudar a los niños a lidiar con el dolor #sobreviví

 Dentro del mundo del niño, la pérdida puede ser abrumadora

No importa si su bebé hermano ya había nacido o no, ellos ya me imaginaban al igual que sus padres toda una vida juntos, veían la barriga de mamá crecer y una nueva cuna o ropita esperando ser usada por ese hermano. Cuando sucede una tragedia como la muerte de ese bebé es importante explicarles lo que ha pasado y ayudarlos a sobrellevar esta experiencia. Este es un folleto informativo de la empresa Pieve sepelios (Argentina) para todo el que lo necesite:

 

La muerte del ser querido es una experiencia dolorosa y desconcertante para cualquier persona, cualquiera sea su edad. Para el niño, sin embargo, puede llegar a revestir características traumáticas excepcionales y a plantear desafíos especiales a padres, abuelos y demás adultos que ocupen un lugar en la vida del niño.  Los niños recurren a los adultos en busca de apoyo, de respuestas y de consejos, al tiempo que van intentando alcanzar a comprender la idea de la muerte.

Cómo comprender el dolor de los niños:

¿Debe permitirse al niño asistir al funeral? La respuesta es sí.

Al igual que los adultos, los niños reconocen la necesidad de recordar la vida del ser querido. En el caso del fallecimiento de un bebé es aún más importante que puedan conocerlo, si no pudo ser posible en la clínica, el funeral será la única oportunidad de poder hacer tangible la existencia de su hermano. Asistir al funeral le permite al niño ser parte de la familia en momentos en que más necesita cariño y atención. Sin embargo, en caso de que se muestre receloso en el funeral, procure un momento de intimidad con posterioridad al servicio a fin de que el niño pueda despedirse del ser querido. Lo importante es no dejarlo ajeno a la situación. 

Saber con qué van a encontrarse en el funeral (o en el Hospital) resulta muy tranquilizador para los niños. Sea sincero y claro al explicarle los detalles; recuerde que ellos toman lo que se les dice de manera literal, por lo que intente no emplear expresiones vagas. Para los más pequeños alcanza con hablarles con sencillez; dígales, por ejemplo, que el funeral es una manera de decir “adiós”.

Con los años, es posible que los niños no recuerden detalles particulares de los funerales a los que hayan asistido. Sin embargo, participando sacarán algo más importante: que jugaron un papel activo en la celebración de la vida de su o sus hermanos.

 

Signos del dolor:

La reacción de cada niño hacia la muerte es única, y se experimenta en varios niveles diferentes. Entre los signos del dolor figuran los siguientes:

*Comportamiento impulsivo

*Cansancio o desgano

*Cambios en calificaciones escolares.

*Alteración del sueño.

*Dolores de cabeza y de estómago, salpullidos cutáneos.

*Falta de concentración.

*Comportamiento regresivo, como por ejemplo, chuparse el dedo, orinarse en la cama o abrazarse fuertemente.

A fin de cuentas, resulta imposible proteger al niño del dolor que significa la pérdida de algún ser querido. Intentar ocultar la muerte al niño sólo implica retrasar el momento inevitable en que se percatará de la falta de la persona en su vida, sobre todo si ya era consciente de la llegada de un nuevo integrante a su familia. Es mejor hacerlo partícipe del dueño y enseñarle a enfrentar los sentimientos de manera sana.

 

Cómo hablarle de la muerte al niño: 

A pesar de lo difícil que puede llegar a resultar comunicar malas noticias a los niños, la sinceridad es la mejor manera de proceder. La mentira piadosa, por más buenas intenciones que se tengan al pronunciarla, desconierta y perturba al niño cuando, finalmente, descubre la verdad.

Igualmente, brindar explicaciones mediante eufemismos del tipo “el abuelo se fue a hacer un largo viaje” puede llegar a inculcarles temor a salir de vacaciones. O el decir “el bebé ya no va a venir” sin explicarles que los bebés dentro del vientre materno también pueden morir, puede confundirlos y generarles miedo ante un siguiente embarazo de la madre.  Por más dificultades que ello implique, es mejor ser claro, directo y frontal, y explicar la situación sin rodeos, por ejemplo empleando frases como “la muerte significa que el cuerpo del bebé dejó de funcionar para siempre” aclarando que eso no significa que a su madre le suceda lo mismo si se trata de una pérdida gestacional.

Es importante permitirle a los niños participar del duelo. Aliéntelos a expresar su dolor mediante el llanto y a hablar de lo que piensan y sienten sobre la muerte. Procure compartir el dolor usted también, pues verlo acongojado les hará saber que resulta muy normal llorar y sentirse triste y abatido tras la pérdida. Además, hágase tiempo para escuchar, pues los niños también necesitan hablar de la pérdida y de los sentimientos que ella provoca.

Tal vez, la forma más importante de apoyo que puede ofrecer es el amor y la seguridad continua, por cuanto los niños necesitan saber que se los quiere para sentirse seguros. No tenga miedo de recurrir a algún amigo de la familia u otro adulto de confianza para que ayude a brindar al niño el consuelo, el interés y el cuidado que necesita.

Cuatro consejos para ayudar al niño apenado:

1. Acompáñelo. Escúchelo cuando el niño necesite hablar y abrácelo cuando necesito que lo reconforten

2. Estimúlelo a que realice un dibujo o a que escriba una carta al ser querido, elementos que, inclusive, pueden llegar a formar parte del funeral.

3. Enmarque alguna foto del bebé para el niño o entréguele otro objeto para que lo conserve como recuerdo (por ejemplo algún peluche o manta del bebé)

4. Hágalo partícipe de los funerales. Permítale leer algún poema o alguna carta que haya escrito, o ejecutar alguna canción en el servicio o regalarle una rosa especial a su hermano.

 

2 comentarios en “Cómo ayudar a los niños a lidiar con el dolor #sobreviví

  1. Muy buen artículo, gracias. Mi hija tenía 2 años cuando mi bebe falleció. Nos ha ayudado mucho el enseñarle fotos de su hermanito, a veces me dice “mamita, se parece mucho a mi” otras veces le pide a papá Dios que lo baje del cielo porque quiere abrazarlo, y una sola vez llorando con mucho dolor me pedía que quería verlo. Ha pasado sólo un año de nuestra pérdida. Mi muñeca tiene 3años, entiende perfecto lo que le explicamos. Ahora esperamos a nuestro arcoiris y mi niña dice “mamita, Dios no permita que mi hermanita se vaya al cielo” ….

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  2. Sabes Ceci, una vez tuve una platica con mi ahijada, ella tiene 4, cuando yo estaba embarazada tenia 3 pero cuando me veía se emocionaba tanto que iba corriendo diciendo ya llego mi bebé.

    Cuando falleció mi niña, ella lloro porque no me vio por 15 días puesto que estaba en el hospital y quería que saliera yo y su bebé.

    5 meses después de mi pérdida estábamos las dos haciendo tarea ella con acuarelas y yo cociendo y me dice:
    Vale -Madrina donde esta Helena?
    Crysha – En el cielo Corazón
    Vale – Y ahora? que tienes en la panza??
    eso me hizo pensar y ahora que le digo solo se me ocurrio decirle.
    Crysha- Bichos, tengo bichos jajaj
    Se queda pensativa y me dice
    Vale- Nooo, tienes otro angelito.
    Crysha-Si mi amor tengo otro angelito.

    Como es que los niños pueden tener platicas tan serias y tan maduras verdad. Lo que mas me agrada es que cuando llega y estoy en mi cuarto va hacia el ángel de Helena y la saluda y dice Helenita ya vine, lo acaricia y le da un besito. Es lo mas tierno que ella hace por mi y aunque no se da cuenta es lo que mas aprecio.

    un saludo

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