Tan solo mira… #deldoloralamor

…Y mi vida era de color de rosa, no tenía preocupaciones, disfrutaba cada pequeña cosa, unos calcetinitos, un babero, la imagen de luna que me devolvía mi reflejo, una patada, un croissant de chocolate devorado por mi cuerpo embarazado… todo era luz, todo era color, todo era felicidad.

De repente la oscuridad, el silencio, la ausencia de aire, el dolor. Un dolor real, un dolor punzante que acaba con tu vida, sí, tu corazón sigue latiendo, pero todo lo vivido anteriormente ha acabado y nunca volverá.

Ahora toca “vivir” con un dolor insoportable, no lo creemos posible, no nos vemos capaces, pero el sol sigue saliendo cada mañana, aunque para nosotras ya no brilla, todo son nubes y lluvia. Tenemos que arrastrar un cuerpo que es nuestro pero no responde, y por si fuera poco, no sólo es ese dolor, nuestro día a día está repleto de difílies pruebas, una habitación vacía decorada infantil, una cuna vacía, ropita por estrenar, un nombre que no nombras, mil canciones de cuna ahogadas en tu garganta, bebés, embarazadas, risas,…

Pero un día entras a esa habitación que intentas evitar y a la vez te atrae como un imán, y tu dolor te permite percibir un amor inmenso que emana de las paredes, esas que tu misma pintaste llena de ilusión, y miras alrededor, es bonita, dulce, amorosa, levantas la mirada y descubres que tú eres como esa pared, emanas amor por cada poro de tu piel, un amor que ahora duele pero lucha por salir a borbotones, desconoce que ya no existe aquél para quien fue creado, mejor dicho, eres tú la que parece que desconocía que seguía ahí, y tu pequeño también sigue ahí, en ti, en tu corazón, en tu pensamiento, y siempre seguirá vivo ahí.

En este punto te das cuenta que empiezas una nueva vida, que eres madre, una madre diferente pero que sigue amando a su hijo, da igual que no sea el modo convencional de maternidad, eres madre, tu hijo ocupa tu corazón, lo sientes contigo, lo sigues acunando amorosamente en él.

Ese dolor tan enorme no es más que amor, tan sólo has de pararte a verlo, siempre ha estado ahí, tus lágrimas lo han ido suavizando, como la lluvia limpia las flores ellas limpian el dolor para dejar ver el amor, tan solo un pequeño paso que hace que todo se vaya convirtiendo en amor, sin poder ser frenado.

Quédate quieta, mira a tu alrededor, escúchate, está ahí, justo donde lo dejaste, el dolor que lo vuelve todo negro esconde el más puro de los amores, el amor por tu hijo.

CAM_1643

2 comentarios en “Tan solo mira… #deldoloralamor

  1. Me ha gustado mucho tu escrito, de hecho actualmente estudio un diplomado de hipnosis y me ha parecido una guía hermosa para trabajar con alguien que ha perdido a su hijo, fue muy tranquila la inmersión a ese mundo de amor, donde antes solo veíamos dolor.

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