En diciembre

beifoto Norma Grau – Proyecto Stillbirth

 

El árbol no está bien, será el otoño, no, no está bien, se acerca diciembre”, ¿mami estás bien? “Este árbol no está bien. Míralo”. Si es muy bonito. “Pero no esta bien”.

¿Quieres jugar a que yo soy la madre y tú eres mi hija? Siempre en el momento oportuno las palabras perfectas. Ojalá sea así toda la vida.

Se acerca diciembre y no puedo dormir. Lloro cada noche, en silencio, mientras duermen. Miro a las niñas dormir y doy gracias por tenerlas, pero el pensamiento de que siempre va a faltarme una me taladra el corazón. Tengo un hueco, me falta un trozo, no sé donde está, ni si volveré a verlo algún día. No puedo respirar. Si pudiera abrazarla una última vez.

Minimizo, hay padres con mayor dolor, que perdieron a sus hijitos en el parto, nada más nacer, siendo bebés, en la infancia. Normalmente ese argumento me consuela, pero hoy no.

Llega diciembre, yo iba a tener un bebé en diciembre. Iba a comprarle pijamas horteras navideños y hacerle fotos con bolas de navidad. No tengo ninguna foto.

El hospital. El potro. El ginecólogo apurado, callado, ¿no hay latido, verdad? Silencio. Oscuridad. Entereza. ¿Podría…? Vestirse claro que sí. Iba a pedir una foto de mi útero lleno. Me callo. Me arrepentiré toda mi vida. Opciones blablabla no escucho nada, yo ya estoy camino a la culpa y la desesperación. Voy a esperar lo que haga falta., nada de drogas, ni cirugías. Ya no habrá un dulce diciembre. Me faltará una niña en la fotos familiares, una silla en la mesa, una pila chiquitita de regalos.

Llega diciembre y me rompo en pedazos. No puedo dormir. Quiero disculparme con Abril por tener una madre ausente a veces y con Emma porque a veces se cuela el pensamiento de que ojalá estuviera aquí Ariel, y claro, ella no estaría, no podría estar.

Quiero disculparme conmigo misma por pensar que hice algo mal. Quiero pegar a mi marido porque él no sufre como yo, quiero llamar a mi amiga C. y disculparme por lo mucho que la odié cuando ella si tuvo su bebé en diciembre, y decirle lo mucho que la quiero a ella y a su hijita. Que me cuente esa historia que sólo nosotras sabemos que me hace pensar que está muy cerca, pero no tan cerca como yo quiero, en mis brazos, en mi pecho, en mi cama…

Llega diciembre y las chorradas con las que me consuelo no me valen ya. Hace poco le decía a C. que un día pensaría como yo que gracias a que nos dejo Ariel está aquí Emma. Una mierda. Esas chorradas no me sirven cuando llega diciembre.

En diciembre las quiero a las tres en mi mesa, porque hay sitio para las tres, hubiera habido sitio para tres. Como aceptar que el tiempo que tuvimos fue el único, que nunca me quejaré de que tenga un mal día o de que duerme poco, ni me alegraré de sus primeras veces, ni recordaré sus últimas veces. Ni siquiera sé cuando su corazón latió por última vez en mi cuerpo.

Como aceptar que cuando yo me muera nadie se acordara de ella. Nadie llorará más por ella. Nadie la echará de menos hasta quedarse sin aire y sin respiración.

En diciembre no lo puedo soportar. El árbol no está bien, ¿será el otoño?. No, llega diciembre…

– Bei M. Muñóz, mamá

3 comentarios en “En diciembre

  1. Este escrito está bien fuerte, pero es tan real com mis sentimientos y emcines las poc as q me qdan. Sin mi bebe q ha ce 3 meses y 4 dias se marcho apenas est vo 29 semanas, n o hay arbol n o hay so nrisas. Solo dolor y un gran va cio, cada dia es una lucha pa sobrevivir, te entiendo tengo a mi h ijito mayor y la vida se l levo rapido al me n or d esd e mi vientre sin lati d os. . .

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  2. “Llega diciembre, yo iba a tener un bebé en diciembre” yo también tendría a Helena en Diciembre es como un diciembre sin ser diciembre, seria mas lindo si le cambiamos el nombre, yo naci un Diciembre pero ya no es lo mismo, jamás será lo mismo mi hija murió en octubre, No hay árbol, ni luces ni adornos que me hagan sentir mejor, Tu amiga, tuvo a su hija, Mi hermana tuvo a su hija, tan solo 3 semanas nos separaban de la gestación de las dos, y sabes amo a mi sobrina, ella fue el rayo de luz que me ha hecho que diciembre pueda tener un nuevo nombre un nuevo sol, aunque sea invierno, aunque las hojas de los arboles sean nulas en ellos, ella me hizo compartir parte del amor que tengo entre el cielo y la tierra.

    Nunca será lo mismo sin mi hija.

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  3. Pingback: Cafe de cumpleblog con galletas de sinceridad {MNUC} - Tigriteando

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