Carta a ti, Doctor.

A ti,  Doctor o Doctora:

No se si ustedes lo vean así o la rutina de su día a día les ha empañado un poco la mirada.

Estudiaste muchos años, hiciste un juramento y decidiste ayudar a traer vida al mundo. No escogiste sanar un hígado, un riñón o el corazón, tu vocación te llamó a cuidar la vida desde el vientre.

Contigo llegan día a día mujeres que confían en ti, que ponen en tus preparadas manos no solo su vida, sino también la vida del bebé que en su vientre se gesta esperando tomes la mejor de las decisiones.

Es tu responsabilidad velar por lo mejor  para la madre y el hijo. Es tu responsabilidad porque tú así lo elegiste.

Yo se que a veces hay situaciones que se salen de sus manos, que muchas veces, por motivos que ustedes no pueden controlar, los bebés vienen con algún problema de salud.

Pero también hay otras ocasiones en que las decisiones que ustedes toman pueden ser la diferencia entre la vida y la muerte. Y de primera mano se que la muerte pasa, a nosotros nos pasó.

Confiamos en el juicio y capacidad de nuestra doctora, la que ayudó a traer al mundo a nuestro primeros dos hijos, pusimos la vida de Joaquin y Víctor Manuel en sus manos y terminaron naciendo extremamente prematuros a los seis meses de gestación por una serie de decisiones mal tomadas. Su cuerpo no estaba preparado para este mundo y nuestros guerreros se nos fueron.

La muerte pasa, eso lo tengo muy claro, se que mueren día a día de causas naturales o por negligencias miles de bebés en el mundo, pero hay cosas que todavía no entiendo.

Lo que no entiendo es su falta de empatía.

Se que son humanos, que nos son dioses en pedestales y  tienen sentimientos, que no pueden involucrarse sentimentalmente en cada caso que atienden, con cada familia que ven porque su corazón no lo podría  resistir, eso iría contra su salud, pero, una cosa muy diferente es la falta de interés, el no atender un teléfono, el no estar para acompañar a la familia, el no informar, el no dar la cara o no darle la importancia a la situación.

A lo mejor para ti es un “saco vacío”, muerte intrauterina, un embrión o un óbito fetal pero para la mujer que atiendes, para la pareja, para esos papás es su “BEBÉ”, su hijo, una vida entera que se truncó.

galeria-instituto-ginecologico-levante-1-esPor favor no seas frío al decir que no hay latido, no  uses palabrerías médicas que no se entienden y mejor toma la mano de esos papás y diles que su precioso bebé acaba de partir, pregunta su nombre, llámalo por su nombre y  ayuda a que el camino que esa familia empieza  no quede marcado con palabras frías y recuerdos aun mas dolorosos que lo que ya están viviendo.

Informales, dales opciones, dales tiempo para procesar, pero sobre todo dales calidéz…

No necesitas llorar con ellos, solo demostrarles que hiciste lo posible y que su precioso bebé te importa, que ellos te importan, que no son signos de pesos, que no son solo una más de las caras que ves todos los días…

Doctor, doctora, tú que elegiste ayudar traer vida al mundo, agradezco que me trataras según tus mejores conocimientos médicos, no sabes cuánto me habría ayudado que me pusieras una mano en la espalda, cálida y empática, y te sentaras a mi lado en silencio mientras intentaba comprender lo que nos estaba pasando.

Sé que me recuerdas, sé que nos recuerdas… sé que al llegar a tu casa, probablemente abrazaste a tus propios hijos un poquito más fuerte y un poquito más largo. Sé que la vida de mis hijos te impactó.

Saberlo en el momento, saber que te dabas cuenta de lo enorme que era mi dolor, me habría ayudado tanto. Porque nos cuidaste como médico… pero también te necesité como persona. Apenarte por la muerte de mis hijos no te habría hecho menos profesional. Es tu parte humana, es parte de lo que todos necesitamos.

A ti doctor, doctora,  creo no pedimos mucho o algo fuera de lo normal… ¿son capaces de dejarse a un lado  y nos puedan acompañar?

Atte.

Tu paciente, una mamá que enfrentó la muerte de sus bebés.

Gracias de nuevo Cheli por ayudarme expresar y completar mi sentir…

4 comentarios en “Carta a ti, Doctor.

  1. Preciosa, no, no es pedir mucho… es más, creo que es obligación de todos/as (incluso cuando no hayamos vivido la experiencia en persona) exigir esta empatía porque la sanidad debe ser humana o pierde parte de su sentido…. Gracias por explicarnos tan claramente lo que puede llegar a significar una u otra postura y actitud del profesional sanitario. Os dejo un enlace a nuestra página http://www.artmemori.com, también sobre duelo. Un abrazo

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  2. Entiendo perfectamente tu punto, yo llevo dos abortos, y en el primero el doctor que me realizó el ecograma me dijo en el tono más frio que podia no hay actividad cardiaca y yo en mi negación le pregunté ¿que significa? y me dijo casi gritandome ESTÁ MUERTO, y empezó a decir cantidad de cosas, como que era un producto malformado y en ese momento fue algo muy duro para mi, ese bebe era planeado, era muy esperado y ese fue el peor día de mi vida, en principio por lo que sucedió, pero la forma de tratarme ese doctor lo hizo más dificil para mi. Supuestamente es uno de los mejores doctores en lo que se refiere a ecografias, sin embargo a nivel de ética y humanismo es la peor persona que he podido conocer, y no es algo personal, porque he tenido la oportunidad de hablar con otras personas que él ha atendido y a todas las personas las trata mal.

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  3. Es emocionante leer lo mismo que llevó sintiendo todo este tiempo con respecto a mi ginecologo, el día que me evaluó y me indicó hospitalizar sin yo tener claridad del porque, me había hecho una ecografia, y el ecografista sin decirme mucho tampoco, me insiste en que no pierda el control que tenía con mi ginecologo porque sólo el podía decirme que estaba sucediendo, le preguntamos porque tanta premura, insistió en ir a la consulta. Cuando llegamos, la evaluación fue normal, hasta que me toma la presión, pone cara de preocupación y me dice mira estas con la presión un poco alta, tus pies hinchados, debes hospitalizarte. Pero porque? Como? Me pasa una orden con indicaciones, para que me presente con la matrona, y yo seguía preguntando está todo bien? Mi niña nacerá ahora? Le harán madurar sus pulmones, si tan solo tengo 26 semanas, esperarán hasta las 28? También pensaba uyyy, aún me faltan cosas por comprar, no he arreglado del todo su futura pieza, aunque me llenaba saber que aunque fuese pequeña iba a salir adelante porque sería el mejor regalo adelantado de navidad que podría recibir… Dentro de todo este desequilibrio, le comento al doctor, que no me podía ir a la institución que el me decía, que yo tenía un plan preferencial con otro lugar y que en ambos lugares había neonatología, además yo y mi pareja trabajábamos allí, pero el insistía, insistencia que hoy ingratamente cuestionó, salí de la consulta, y decidimos contactarnos con otro ginecologo, si tenía que hospitalizarme, quería que fuese con más fundamento, si según nosotros todo estaba bien. Fui a aquella consulta, gestionada por un conocido de la universidad, y me enfrente a un médico muy mesurado y dispuesto a darnos las explicaciones y orientaciones que necesitábamos, y aquel sujeto que hoy en día me provoca un sin fin de sentimientos encontrados, me confirmo finalmente la peor de las noticias que unos padres en pleno júbilo por recibir la vida de su hija amada podrian recibir, por una insuficiencia placentaria no detectada mi hija se encontraba con un retraso del crecimiento intrauterino severo, sobrevivencia cero con sus 400 grs… El mundo se detuvo, no me importaba que mi cabeza estallara por lo alta que ya tenía mi presión, solo quería que esa verdad fuera la mayor mentira de todas pero no… Me hospitalice finalmente dónde trabajaba, mi esposo contacto a mi ginecologo después de unas cuantas llamadas, y nos dijo que como no habíamos seguido la indicación de hospitalizacion dónde el quería no se podía hacer responsable de nuestro estado, no podía creer que a quien confíe el proceso más hermoso de mi vida, podía respondernos eso… Nunca más he vuelto a saber de él, nunca llamo, menos se presentó… a veces pienso en enviarle una carta, no se cuando pueda hacerla, lo haría tan solo para confesarle que me fallo de todas las formas que un médico lo puede hacer, que el juramento que hizo un día lo desecho en segundos pero que por sobretodo fallo la persona, el padre… Al negarnos esa posibilidad a nosotros…
    Abrazo gigante y besos al cielo

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