Empezando el camino del perdón

Hace un par de días atrás les conté mi experiencia con el personal médico, la que marcó profundamente el inicio de mi proceso de duelo.

Hoy día quiero contarles acerca de mi lucha interna por poder perdonar.

Todas aquellas que hayan sufrido de violencia obstétrica, que hayan sido víctimas de negligencias médicas, de juicios errados, de malos tratos, o simplemente de la indiferencia de un doctor, podrán comprender que estos hechos se quedan grabados con fuerza en nosotros.

No solo debemos enfrentarnos al horror de perder un hijo, sino que también al horror de que aquellos que algún día juraron salvar vidas nos defrauden completamente.

Volver a confiar en un doctor, en un ginecólogo, en una matrona después de lo vivido es una gran prueba para nosotras. Cosas que antes parecían “simples y de rutina” como ir al hospital, ir por un examen de sangre, o hacerse una ecografía en un nuevo embarazo, se vuelven obstáculos difíciles de superar. Y como no, si nuestra burbuja se rompió, y ya sabemos que ellos, los de bata blanca, no lo saben todo.

A causa de mi embarazo de alto riesgo quedé con secuelas físicas que creo que para mi son mucho menos visibles que las emocionales. Por mas que mi círculo cercano me aconsejó por meses que visitara un doctor, que me tratara, que lo hiciera por mi hijo; el miedo y la rabia, me paralizaban. Pasó recién un año para que sacara cita con un doctor de nuevo.

Ese día no descubrí nada que no supiera, había aumentado horriblemente de peso, y eso había traído mas complicaciones a las que ya tenía. Me dieron un listado enorme de exámenes para realizarme. Y ahí estaba yo, en esa fila, sacando citas, juntando papeles. Miraba a la gente a mi alrededor haciendo un trámite mas.

¿Imaginarían ellos que en ese momento, yo estaba empezando el camino del perdón?

Sí amigas, porque en ese momento mientras esperaba, me di cuenta que estaba en el mismo lugar donde trataron mi embarazo, que esta vez la persona que me atendió me dio una cálida sonrisa, y la matrona que me atendió escuchó con atención y respeto mi historia, y se disculpó por la poca humanidad de quienes se habían cruzado en mi camino cuando estuve embarazada de Thomas.

Ese día salí de ahí, y mientras caminaba miré al cielo (Mirar al cielo es una adicción, ¿no?). Sonreí. -Thomasito hijo, la mamá ha dado otro paso.- Aún tengo miedo, aún siento rabia contra esos desalmados, pero me atreví hijo, me atreví y oficialmente, he comenzado el camino del perdón.

¿Cuanto me tome?, aún no lo se.

Me respeto a mi misma, y respeto mis tiempos. Pero celebro este nuevo escalón que he subido. Mal que mal, perdonar no cambiará la vida de esos doctores, pero sí cambiará la mía.

7 comentarios en “Empezando el camino del perdón

  1. Me gusta como te expresas y todo lo que escribes, considero que hás vivido un “duelo de amor”. Si por que el Amor por Tomy ha hecho que hayas dulcificado tu duelo encontrando un sentido, yo apenas comienzo este duro camino pero algum dia me gustaria escribirle bellas palavras a mi Marijo, asi como tu. Gracias por compartirnos tu bella historia

    Le gusta a 1 persona

    • Muchas gracias por tus palabras Ale. Tienes razón, he ido dulcificando mi duelo y tratando de encontrarle sentido, y también escribiendo para ayudar a otros a hacer lo mismo ❤ te mando un gran abrazo, y besos al cielo a María José ❤

      Me gusta

  2. Me identifico mucho con la historia mi Gabriel se fue por una negligencia después de hacerme una eco no me previnieron que mi bebe estaba ya con problemas a causa de la preclamsia, unos días después lo perdí con 36 semanas, fue muy duro enterarme que se pudo haber salvado si los doctores hubiesen sido mas exsautivos con mi control, meses después quede embarazada y fue muy difícil volver al mismo lugar esta vez todos me trataban de forma distinta y me seguí atendiendo con el mismo médico pensé que si seguía con el ya conocía mi historia evitaría que volviese a ocurrir el me dijo que lo que me paso lo marco profundamente. Todos me decían que pusiera una denuncia yo dije que no, por mi Gabriel quería que el y yo estuviéramos tranquilos y no pasar por dolorosos procesos de juicios, hasta ahora estoy en paz con eso claro que me daría el lujo de decirles en su cara que mi bebe falleció por que ellos no hicieron bien su trabajo.

    Le gusta a 1 persona

  3. Creo que el perdón es el más bello regalo que podemos hacerles a nuestros bebés que hoy ya no están a nuestro lado. El perdón libera, quita el rencor de nuestros corazones y deja espacio para que nuestros bebés estén ahí por siempre. Hermosa historia.

    Me gusta

  4. Mi hermosa RENATA mi gran ilusión llegaría a alegrar mi triste vida. Todo bien, miles de exámenes miles de ecografías y nadie pudo detectar una supuesta malformación en un pulmón. Nació un 17 de junio 10 para las 9 de la noche, sería el día más feliz de mi vida, por fin después de nueve meses nos conoceríamos físicamente, te llenaría de besos como siempre te decía, en la sala de operación todos conversaban de pronto un silencio que no comprendí, no te sentí llorar solo sentí pasos del anestesista que salió detrás de mí. Pregunté que pasa??? Nadie respondió. Luego de un rato al terminar de suturar mi cesárea vuelvo a preguntar y ya no quedaba nadie en la sala de operaciones solo una enfermera que pasaba me responde que la niña esta bien solo que la llevaran desde la clínica al hospital pero todo esta bien. Solo le pedí que quería verla y sin decirme nada se alejó, mi esposo no estaba pedí a gritos que entrara mi hermana porque sabia que algo no andaba bien. Después de unos minutos me sacaron a la sala de recuperación y al abrir la puerta veo a lo lejos que toda mi familia y amigos desaparecían a medida que me acercaba.
    Me llevaron a una habitación y ahí quedé sola una media hora quizás, el tiempo no lo recuerdo solo veo que entra el que fue mi esposo junto con el pediatra y como que ya sabia el desenlace…… Murió verdad????? Si……hicieron todo lo posible eso logré escuchar a lo lejos. Nos dejaron solos. Nos miramos y esa noche nadie mas entró en la habitación. No hablamos en toda la noche. No recuerdo porqué no lloré….quizás aún no lograba imaginar lo que estaba pasando. Así sin más ni menos después de 9 hermosos y maravillosos meses de espera se esfumaron sin poder abrazar, tocar, conocer y sobre todo llenarla y comerla de besos como se lo prometí. Te amo y te amaré toda mi vida mi hermosa Princesa RENATA JESUS……

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s