No somos contagiosas #habloporqueimporta

Los rayos de sol se abrían paso entre la multitud de personas que de forma acelerada, caminaban por el centro de la ciudad llenos de bolsas, algunos de manera rápida y rabiosa, porque seguramente iban tarde a algún lugar. Comenzaba la primavera, los árboles se llenaban de pequeños brotes. ¡Qué ironía! hasta los árboles eran capaces de dar vida. Caminaba de forma inerte, sin sentir el pavimento bajo mis pies. Caminaba porque algo me decía que debía hacerlo, pero cada cierto tiempo debía frenar y sin importarme que miles de curiosos observaran, rompía en llanto. Salir a la calle, luego de 3 meses recluida en mi hogar, se transformó en una gran prueba que sortear. De repente, en esas caminatas por el barrio que me vio crecer, con el señor que arreglaba zapatos, con el señor del pequeño kiosko de artesanías, con los vendedores ambulantes que me conocían desde niña, con el caballero de la botillería, y la señora que vendía diarios y revistas, me di cuenta de que había pasado por esas calles durante 26 años y recién ahora me daba cuenta de los detalles. Ese árbol que estaba allá, esos colores acá… Mi hijo había partido, y ante mis ojos se eliminaba el velo que por mucho tiempo cubrió lo que yo creía conocer.

¡Pero que terrible era salir y ver como la primavera teñía todo de colores, mientras mi vida pasaba por mi lado teñida de blanco y negro! ¡Qué ironía era ver a la gente reír, a las familias con sus hijos, cuando yo por dentro me despedazaba! ¿Cómo podía ser posible que el mundo siguiera girando, y que para mi se hubiera detenido? Por favor, necesitaba que alguien me explicara, me parecía una broma de mal gusto. Y así pasé días, semanas y meses. Vi ir y venir gente. Vi como personas que solían llamarse “mis mejores amigos”, habían desaparecido argumentando razones del tipo “no sé que decirle”, “pero si ella no quiere ver a nadie”, “todos tenemos problemas como para echarme encima problemas ajenos”. ¡Zas! La vida no solo me había arrebatado a mi hijo, también se estaba encargando de demostrarme que “en las buenas y en las malas” no aplica para todo el mundo.

Comencé lentamente a asistir a lugares en donde me encontraría con gente que me vio embarazada. Temía las típicas preguntas que no sabría como responder. Cual sería mi sorpresa, al darme cuenta de que no tuve que responder nada, porque bastaba con que entrara en algún cuarto para que los demás salieran, o se fueran a la esquina más lejos posible de mi. Muchas veces mientras caminaba por la calle, vi como amigos y conocidos que venían por la misma vereda, al momento de verme, cruzaban de forma inmediata. Mi corazón no podía comprender tanta insensibilidad. Ahora con el correr del tiempo he comprendido que quizás no sabían como enfrentarme, y es que el dolor asusta a las personas. Pero una cosa si quiero dejar clara:

NO SOMOS CONTAGIOSAS. No porque a mi se me haya muerto mi hijo, significa que llevo conmigo la mala suerte, y te la podré pegar si me hablas o te acercas a mi.

Hay tanto desconocimiento sobre el duelo que se vive ante la pérdida de un bebé. Hay tantas personas que creen que porque no alcanzaron a nacer, que porque no los tuvimos mucho tiempo con nosotros, o porque no los llevamos a casa no duele. Y la verdad es que precisamente, ¡esos son los motivos por los cuáles duele como si nos estuvieran descuerando vivas!

Gente, el dolor no es contagioso. La muerte de un hijo no es contagiosa. Es ilógico pensar que los primeros meses que le siguen a la pérdida de un bebé, vamos a andar felices por la vida. Llorar es necesario. Hablar es necesario. Necesitamos por todos los medios posibles validar la vida y existencia de nuestros pequeños.

Solo espero de corazón, que todas esas personas que me hicieron el quite, y que aún lo siguen haciendo, no deban vivir jamás una experiencia como esta. Porque no se si tendrían los huevos (o los ovarios) suficientes, para poder seguir, como nosotras lo hemos hecho.

5 comentarios en “No somos contagiosas #habloporqueimporta

  1. Andrea que sabio lo que decis…y tan cierto. A mi al principio me daba fobia volver a lugares donde habia ido estando embarazada me daba panico que la pregunta…y fue nena? A quien se parece? Cuanto peso? Terminaran con la frase si fue nena…peso 3830…nacio a las 40 sem y se murio a los 20 dias de vida. Y luego conmigo rota en llanto y dolor por pronunciar estas palabras. Pero que gran sorpresa….que la gente salvo dos personas nunca preguntaron esto….ya lo sabian..tampoco preguntaron como estaba o nada…mirada de pena…suspiros como no se que decirte ynada mas….vacio que se sumaba al vacio total queyo ya sentia….despues fui entendiendo que no sabian que decir…yo no sabia que decir antes q esto me pasara…. pero tuve una experiencia cercana similar previamente sin ni siquiera yo haber sido madre previamente…pero yo no me aleje…hice lo mejor que pude pero no me aleje….
    Ahora en general he aceptado y perdonado a casi todo el mundo….aunque a personas que me trataron como vos decis como si fuera contagiosa…gente cercana…no la puedo perdonar aun…ya lo lograre en algun momento y de alguna manera aunque no me pidan disculpas….porque el enojo solo me hace daño a mi y no soluciona lo que hicieron

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  2. Yo tambien pase por esta pena y hoy pasado 1año3meses no e olvidado ni e cicatrizado. Tuve una perdida….cuando supe que me habia embarazado ya no cabia mas felicidad en mi..pasaron cortos tres meses y se fue…dejo un vacio inesperado en mi… y solo el corazon seguia latiendo por mi otro hijo.por el primero… y lo unico que agradesco a Dios es que estuviera mi hijo mayor..ya que sin el las ganas de seguir decaerian. Un abrazo a todas.

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  3. Es terrible, por mi parte yo no quería ir a casa, cuando estaba a punto de llegar comencé a sentir esa sensación que te inunda los ojos y de llanto desconsolado, pero no podía al lado mío estaba mi madre, mi madre no lloro conmigo jamás ella me dijo ya no llores, porque a ella le dolía verme mal, ella hizo todo para que yo no cayera en una terrible depresión porque aparte de perder a mi hija mi novio ya había comenzado una nueva relación un mes antes de la muerte de mi hija y yo no lo sabia. Como dices la gente mas cercana te muestra si en verdad deben de estar en tu vida, para mi sorpresa, mis amigos estuvieron presentes, y personas que no lo estaban se acercaron, me dijeron esas típicas frases que no debes mencionar y por respeto solo decía gracias, porque decirles como puede ser mejor que este muerte, que no ven que duele, pero eso solo habría hecho que me sintiera peor, el dolor por la muerte de un hijo es devastador y es cierto como lo dices en tu ultimo renglón no todas tienen los ovarios suficientes para saber salir del dolor, para sacar del fondo de la nada una mujer que a pesar de las mayores dificultades camina mostrándole a su hijo que su corta vida no será en vano, y que aquí estamos para hablar de ellos porque son importantes y que eligieron bien a su madre.

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  4. muy cierto a mi tambien me da mucho coraje cuando dicen por algo pasan las cosas no era nada todaviA … DESCRIBES NUESTRO DOLOR INMENSAMENTE SOMOS HERMANAS EN ESTE DUELO TODO ES TAN TRISTE SER FUERTES CUANDO VEAMOS BEBES Y EMBARAZADAS

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