¿A dónde voy que no me encuentro? #buscandopaz

2015-12-28 09.29.38
Francamente hay veces que no logro recordar como era antes de que nos pasara todo esto, antes de que la muerte tocara la puerta. ¿Quién era yo? ¿Qué me gustaba? ¿Cuál era mi propósito? ¿Qué me apasionaba? ¿Qué me daba paz?… Hoy mientras escribo todavía no logro contestarme estas preguntas…

Pasé de ser niña a mujer, de soltera a esposa, para después convertirme en madre de uno, de dos, de cuatro, de cuates, de dos vivos y dos muertos, luego mamá arcoiris de una niña para después estar sentada aquí esta tarde de enero de 2016 haciéndome mil preguntas y buscando alguna respuesta.

Estoy agradecida por mis hijos vivos.

Estoy agradecida por tener vida en los brazos después de haber visto tan cerca a la muerte, porque se que muchos papás que pasan por la muerte muchas veces no tienen este hermoso privilegio.

Estoy agradecida por mi familia, por mis amigos, por mi tribu, por respirar.

Pero aún con todo esto hay algo que me hace falta, todavía busco paz.

En estos meses de introspección he tratado de buscar en mis recuerdos a la mujer que era antes de ellos. La joven que quería ser periodista y encontraba calma en fumarse un cigarro y escuchar música, la mamá primeriza que tenía calma al ver los ojos de su esposo llegando a casa y ayudándola con el bebé, la mamá de dos que se relajaba cocinando pays y galletas o coloreando con los niños. Pero después de la muerte de ellos el universo se me puso de cabeza. Escribir me ayuda a sacar el dolor, contar nuestra experiencia y tratar de ayudar de alguna manera me reconforta pero aún después de tres años no encuentro la calma, son contados los momentos que me traen paz.

Se que hace rato mucha gente de afuera espera que esté bien, espera que ya se me pase “esto” y desea que “supere” la muerte de mis hijos, que acepte, que suelte, que deje ir, que se me pase, y no miento, confieso que a veces yo también deseara que las cosas fueran así de fácil. Todos los días me encuentro frente al rompecabezas que quedó de mi vida después de estrellarme con la muerte de ellos, tratando de volver a pegar las piezas, intentando dejarlas como antes, aunque francamente se que eso no puede ser. Buscándole un nuevo acomodo, dándole sentir a todo esto, tratando encontrarme.

Y a todos los que me ven de afuera quiero que sepan que lo intento, así medio rota, medio mal cosida, remendada. Medio creyente y medio atea, débil y fuerte, feliz y triste, llena y vacía.

Nunca acostumbro hacer los rituales de fin  de año, los de las maletas, los panties de colores, las uvas; pero este año me comí las doce uvas. Pedí porque varios sueños se cristalicen para mi familia y amigos, y la última, la uva número doce fue solo para mi, para encontrarme y al fin tener paz…

Tú que me lees… ¿Tienes paz?  ¿Has encontrado la calma después de la tormenta? ¿Te has propuesto sanar?

 

 

4 comentarios en “¿A dónde voy que no me encuentro? #buscandopaz

  1. que cierto fernanda…yo tampoco me acuerdo quien era antes. se que no era la que soy ahora. lo unico que puedo recordar es que era alegre, optimista, que cada cosa mala que pasaba yo auguraba un desenlase bueno o al menos veia lo bueno dentro de lo malo. desde que murio mi hija esa parte mia la perdi. tengo momentos de alegria con mi hijo o en algunas situaciones pero es una alegria superficial, no es o no llega al fondo, a donde tiene que tocar para sentirse real. en general siento que mis sentimientos no son profundos en general, que estoy obnubilada, como escuche decir una vez a una mama que camino sobre nubes, como aturdida.
    gracias por hacerme ver que al menos parte de lo que siento es compartido

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  2. Es cierto, ya no somos las de antes, la vida cambio completamente y aunque existan otras personas que requieren de nosotras, esa la de antes se fue. Se fue con el hijo (en mi caso), de eso poco mas de 3 años y aún no logró enterder lo que pasó. Estamos sin estar, como en automático, sin ser concientes del presente, ya nada ni nadie te puede llenar ese hueco enorme que se fue con ese hijo. El dolor es el único presente, constante, que de repente nos da una tregua y apenas logramos tomar aire para seguir. cómo sólo nosotras lo sabemos. No entrando en conversaciones inutiles con personas que desatinadamente en lugar de hacernos bien con sus comentarios, solo logran reafirmar que no saben por lo que estamos pasando. Y tal vez las intenciones son buenas, pero no queremos consejos con formulas que no sirven de nada. Esta otra que ahora soy se reinventa cada día, para seguir funcionando, mas sin embargo la capacidad de disfrutar cualquier cosa se perdió. Esta que ahora soy es la que espera el momento en que pueda estar en ese mismo plano, al cual mi hijo un día partió.

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  3. creo que al final, no importa mucho quien fui…pues ya no volveré a ser la misma jamás. Soy la sombra de lo que fui.
    Tengo paz, pero llevo la pena a donde vaya.
    No busco respuestas, más que preguntas tengo quejas…
    Sólo me recuerdo plena y feliz cuando tuve a mi pequeño Mateo. Busco sanar mi alma, o quizá sólo busco acostumbrarme al dolor de perder a mi chiquit del cielo, y tener la fuerza para seguir adelante x mi niñito de la tierra..

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