Violencia obstétrica en la pérdida: Carta a la obstetra que me atendió.

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Casi por costumbre o protocolo comienzo escribiendo: “Estimada obstetra”, pero no puedo. Quizás Ud. también por costumbre o protocolo me trató como me trató. Pero, ¿cuándo se olvidó que ambas somos seres humanas de carne, hueso y llenas de sentimientos? ¿Qué sentiría si le digo que las consecuencias de su trato sobre mi cuerpo, el de mi hija y mi persona están todavía muy presentes luego de 7 años? ¿Qué sentiría si le cuento que nunca me olvidé su nombre aunque Ud. ni me preguntó el mío? No se por dónde comenzar, en este momento no se ni cómo se arma una carta a la persona y al equipo que hizo de el día más triste de tu vida, el día más traumático tambíen. Pero voy a intentar… Solo porque no aguanto un minuto más en el silencio.

Yo no conocía lo que era la violencia obstétrica hasta hace unos años cuando leí un texto llamado “En mi pueblo se llama violación”. Ahí comentaban cómo los tratos a los que lamentablemente estamos mal acosutmbradas durante un parto son en realidad muy violentos, un tacto impuesto y sin pedir permiso, una episiotomía sin consentimiento informado previo, asustarte para que accedas a muchas intervenciones, son algunas de las cosas que por amor a la vida y respeto mutuo ya no deberían permitirse ni realizarse. Cuando leí ese texto pude por primera vez ponerle un nombre a lo que venía sintiendo.

Pesadillas, ataques de llanto, ataques de ira… tirar cosas, romper otras, querer estar sola, querer llorar. No me hice un PAP durante 5 años porque sólo el hecho imaginarme en un consultorio médico semi desnuda me hacía temblar la voz y el cuerpo entero. Visité a más ginecólogos que creo una mujer de 60 años en su vida, nadie me parecía lo suficientemente humano para tratar a mi frágil y asustado corazón. Tomé a escondidas de mi familia y amigos antidepresivos y ansiolítocos durante un largo tiempo.

Y es que ¿cómo pudieron decirme que me vista y salga para ver qué hacíamos, con el ecógrafo aún encendido mostrando a un cuerpito inmóvil en la pantalla? ¿Cómo pudieron verme tirada en el piso llorando sin entender nada y sólo esquivarme? Ya no quiero racionalizar, no acepto esa explicación de que se vuelven secos y duros porque viven expuestos al dolor humano… Para mi, justamente por eso… un mínimo de empatía es absolutamente necesaria para su profesión. Y la exijo.
Me arruinaron mi vida sexual. Llegué a cuestionarme si tener más hijos o no. Todavía lo dudo, no me veo lo suficientemente fuerte para arriesgarme a un nuevo mal trato. Y no quiero renunciar a mi sueño mayor que es ser madre de un hijo acá en la tierra… pero cuando tenés un miedo tan encarnado en el alma ¿cómo te lo sacás? No quiero que me violenten de nuevo, no quiero que violenten a un hijo mío de nuevo.

Hubo mucho prejuicio porque era muy joven, porque tenía una seria infección me preguntaron no sólo a mí, sino a mi madre qué había hecho para abortar asumiendo que mi aborto no era uno espontáneo. Hubo mucho paternalismo al decirme que espere un año a buscar otro embarazo, solo porque de nuevo, era joven.
Hubo mucha soledad, no me dejaron despedirme del papá de mi bebé antes de entrar a quirófano. No me dejaron verlo luego. Sólo recibía dos horas de visita al día cuando más apoyo y contensión necesitaba. Y al resto del día me lo pasaba mirando por la ventana cómo construían un edificio, y a cada ladrillo lo lloré.

Tuve pesadillas por años recordándome despierta, atada a la camilla de quirófano en posición ginecológica y la puerta abierta, radio prendida y charlas entre el equipo. Nadie se presentó, nadie me dijo nada… solo recuerdo temblar de frío y miedo y dormirme.

Yo la esperaba tanto… se llamaba Ludmila, tenía 15 semanas de vida en mi interior. Se merecía más respeto, no merecía terminar en la basura. Yo le hubiera dado mi vida entera, y en parte fue así porque ese día me morí de la pena. Una parte mía se murió por la angustia y otra por los malos tratos recibidos. Pero más que nada… yo me podré intentar recuperar, pero ella murió tratada como cualquier cosa menos como el ser humano que Ud. y yo somos.

Ojalá leas esto, ojalá trates mejor a tus pacientes. Ojalá nunca pierdas a una pequeña Ludmila.

13 comentarios en “Violencia obstétrica en la pérdida: Carta a la obstetra que me atendió.

  1. Me siento muy identificada con tu historia nunca voy a olvidar los 12 días que estuve internada esperando lo que no quería esperar que el corazoncito de mi Ángel deje de latir. Durante esos 12 días viví violencia obstetrica por parte de dos ginecólogos mal informados y deshumanos que en ningún momento les importó mi dolor ni el del papá.

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  2. Si no van a ser empáticos deberian escojer otra especialidad, que dificil es cuando nos toca un dr. así. Hasta el día de hoy no puedo ver a mi primera obstetra y no recordar mi primer aborto, se que no fue su culpa, pero gracias a ella no supe que mi bebé estaba muerto. Lamentablemente es de mi familia y de vez en cuando debo verla, pero cuando la veo es un dedo en la llaga. En mi segundo aborto, me tomaron la tension arterial mientras me hacian tacto, considero que esa doctora no sabia lo que hacia y debido a que yo no tenia fuerzas de pelear no le dije nada, pero fue muy dificil, me hicieron muchos tactos y no dilataba, pase mucho tiempo esperando y sufriendo.
    Hasta ahora solo he conocido un doctor que es empatico, es especialista en fertilidad y ha sufrido en carne propia la infertilidad, quizas por esa razón es así. Asi que hay esperanza, no todos los doctores son tan frios y secos, como aquel que me dijo un día el feto ESTÁ MUERTO gritandolo y cuando me vio llorando desconsolada me dijo que era un producto mal formado y no le dio mucha importancia. Ese feto o producto mal formado era mi primer bebé, y habia sido planificado y buscado y yo lo amo. Supuestamente ese dr. es el mejor ecografista de la ciudad, pero para mi quedó grabado como el peor doctor de la historia. Me hizo más dificil hacer mi proceso de duelo, me sumó un dolor más al dolor más grande que he sentido en la vida que es perder a mis 2 bebés, su actitud no ayudó en nada, en ese momento yo no podia entender su explicación, porque en ese momento yo tenia la inocencia del primer embarazo, esa inocencia que te hace creer que una vez que te embarazas, serás mamá, lamentablemente me di cuenta que un embarazo no significa que va a nacer ese bebé o que va a nacer vivo.

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  3. Quisiera no entenderte y que ninguna mujer más pasara por esto, pero te entiendo y me identifico con tu historia, igual perdí a mi primer hijo así, también sufrí violencia obstetrica, mi Doctor fúe negligente, experimentaron con mi cuerpo, me usaron para estudiar en mí, sufrí los más tremendos dokores fisicos durante 14 horas intentando un parto normal de un bebe de 30 semanas…
    A seis años de sucedido no he vuelto a ser la misma, algo en mi mirada se apago, algo en mi cuerpo dejo de sentir, pero he logrado superarme, aunque aún hay dias malos y dias aún peores.
    Hoy tengo un arcoirís de 2 añitos que hace que mis dias malos y peores tengan un motivo para darme fuerzas y salir adelante día a día.
    Abrazos Ceci mamá de Ludmila.

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  4. Estimada mamá, mi hijo Rodrigo falleció a los 17 años ya hace 14 meses, pero creeme que la pena que sientes es la misma tristeza que tengo en mi corazón. Mi hijo sufrió un derrame cerebral y ahí estuvo 5 días, esperando su operación. Nunca se dignaron a salvarle la vida, nadie corrió por él, que es lo que uno espera en una sala de urgencias. No sé por que estas personas que se dicen profesionales de la salud, eligen esta carrera si no tienen vocación de servicio, por que mejor no estudiaron alguna ingeniería y pasar su vida tras un escritorio. Yo siento la misma tristeza, ya no tengo a mi bebé. Solo tengo sus recuerdos, lo feliz que fuimos. También me acuerdo de los nombres de los médicos y de quien tenía que operarlo, me arruinó mi vida para siempre. El no lo sabe, pero así es. Te envío todo mi cariño, yo ya no tengo edad para tener otro hijo, tu puedes, hazlo pronto, la vida te volverá a sonreir.

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  5. Acabo de leer…. es muy dura la carta, yo con el pasar de los dias me fui dando cuenta que habia sido victima de mal trato obstetrico. Soy mama de cuatro hijos, tres son ángeles. Con los dos primeros embarazos, no supe…crei que era normal ese trato, ademas que no me importaba, porque una vez mas habia perdido otro hijo. Hace un año atras, perdi a mi hijo Ismael, todo estaba bien hasta q todo cambio. Jamas pense en sufrir no solo emocionalmente, porque mi hijo se murio, sino fisicamente en la forma. A mi hijo lo tuve sola a oscuras en una habitacion, hicieron previo al nacimiento lo que quisieron con mi cuerpo sin ni siquiera informarme y no conformes con todo esto luego de horas para parir a mi bebé sin ni siquiera preguntarme lo cremaron junto con un monton de “desechos”. Eso me dijeron, mi hijo nació con 5 meses de gestación, no lo conoci, no me lo dejaron tener…ese “desecho” doctor se llama Thiago Ismael….espero que jamas sufra lo que yo dia a dia y que ni siquiera tenga donde ir a llorarlo.

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  6. El maltrato que sufrieron aumenta mas su dolor!! yo en cambio aunque estuve en una institución publica no fue tanto el maltrato sufrido… fue mas el dolor de estar internada 8 días en una área donde hay mamas que se van a casa con sus angelitos… en cambio yo solo tenia la dicha y el recuerdo de haberla visto y despedirla para que su papy la sepultara… me toco que médicos residentes sin experiencia me auxiliaran en el parto… fue parto natural sin anestesia a pesar de que mi princesita ya estaba en el cielo,, pero excelentes residentes… entiendo su dolor por que se que existen médicos sin ética.. a mí afortunadamente no me toco sufrir…. un abrazo para todas ustedes!!!

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  7. Cada palabra escrita es tal cual lo que sentí aquel 2011 cuando mi ángel decidió ponerse sus alitas. Luego de un mes estando en cama con un dolor epigastrico terrible al cual los obstetras de guardias que he recorrido llamaban “pesades estomacal”, Simón partió al cielo con 28 sem de gestación. Ese dolor “SEÑORES SABIOS” era un enorme desprendimiento de placentas y no era cuestión de cerrar la boca y mandarme de nuevo a casa como me han mandado. A todo esto, cada vez que yo sufría ese inimaginable dolor, MI hijo se quedaba sin oxígeno. Paralelamente mi obstetra que era una “mujer” muy antipática me mando al CIRUJANO (Si, al cirujano embarazada) porque aseguraba que mi dolor era causado por calculos en la vesícula. Con análisis que dieron super alterados, consulta con ciriujano y ecografía abdominal me mando a mi casa!!!!! A la semana, tuve que volver a la guardia por pérdida del tapón mucoso. Allí me dieron la PEOR NOTICIA que le pueden dar a una mujer. Mi bebé tan deseado y buscado hacia UNA SEMANA que no estaba ya conmigo. Ahí me sometieron a 24 hs de trabajo de parto. Simón nació por parto natural. No pude escuchar el llanto de mi bebé, sólo me insistían en si quería ver su cuerpito. En ese momento contesté que no, seguían insistiendo y mientras rompía en llanto les seguía diciendo que no. Luego, me sometieron a un legrado y me mandaron a una habitación donde TODAS las mamás estaban con sus bebés. Allí explique como 20/30 veces que mi bebé no eataba en la neo, que mi bebé había muerto. Esos 7 días fueron horrorores. Una vez dada de alta empezaron a estudiar mi caso. En ese lugar me cruse con un obstetra muy dulce y empatico, quien fue que me dijo que Simón no tenía latidos. Pasado todo lo sucecido amablemnte se ofreció a ayudarme y me dijo que si se lo permitía sería mi próximo obstetra. 5 meses después y con el diagnostico cetero de TROMBOFILIA quede embarazada de mi primer arcoiris, Catalina hoy tiene 3 años y medio. Con ells tuve un embarazo de alto riesgo super cuidado, nunca me sentí sola. Al año y medio de Cata buscando el hnito llegaron los mellis. Tambien atendida por el mismo obstretra, una dulzura de persona. Hoy somos 5 más un ángel que nos cuida desde el cielo. Gracias por leerme y a no bajar los brazos que Si SE PUEDE!

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  8. Por favor si algun medico lee esto, por favor piensen dos veces antes de hablar no saben como se quedan esas palabras en nuestra mente, y te preguntas si tu hiciste algo mal como para que te hablen asi.
    Estas ante el dolor mas grande, ante el miedo mas grande como para que te llenen de su egoismo, porque señores ese trato es egoista no se ponen ante el dolor de los demas, se olvidad de su parte humana. Y lo peor es que uno se queda con eso para toda su vida.

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  9. Un año después de perder a mi hija en la semana 37 de embarazo, acudí a la primera consulta con el obstetra estando embarazada de ocho semanas, le intenté contar lo que me había pasado y como me emocioné, me dijo que no le contará toda mi vida, tenía prisa y estaba enfadado porque llevaba un retraso de dos horas, le pedí que me hiciera análisis de trombofilia para que no me volviese a pasar en este embarazo ya que no se me hizo ni una prueba cuando perdí a mi niña y me mandó a que mi embarazo lo llevarán en otro hospital porque ” a una señora que viene exigiendo no se la trata bien, no es ético, pero no se la trata bien” sin más, no me quiso atender y me derivó a otro hospital. Me sentí como una carga, incomprendida y con miedo a que nadie me quiera examinar bien para que no me vuelva a pasar.

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