No he aprendido a aceptar que olviden a mi hija.

DSCF3280El duelo viene acompañado de una serie de sentimientos que no son un misterio para nadie: desánimo, angustia, desesperanza, ansiedad, entre otros. Ciertamente hay que vivirlo para entender su dimensión, no obstante, las personas a nuestro alrededor pueden percibir que claramente nos encontramos mal.

A pesar de lo anterior, hay otras emociones que mantenemos más ocultas, tal vez porque las convenciones sociales dictan que son poco agradables (la ira, el rencor, los celos…). Muchas veces tenemos miedo de ser francos y decir que no sólo sentimos pena, sino que también estamos enojados por una serie de situaciones que tienen que ver netamente con nuestro entorno.

Hay muchas cosas que nos pueden herir, como las palabras insensibles o poco pensadas antes de ser dichas, o el abandono de las personas que dijeron que estarían ahí siempre. Algo que me hiere a mí, y sé que les pasa a muchas mamás y muchos papás en duelo, es que tantas personas que juraron amor eterno a mi hija hoy no den ni la más mínima muestra de sentirlo.

Cuando mi hija vivía dentro de mí, ajena a todo el dolor que estábamos viviendo afuera por su diagnóstico, muchas personas nos brindaron apoyo, demostraron afecto e incluso dedicaron tiempo de oración a ella. Luego, al nacer mi pequeña, las energías se incrementaron pues todos rogaban por un milagro que, finalmente, no ocurrió. Ahí comenzó a apagarse paulatinamente la llama del apoyo, del amor incondicional, del recuerdo eterno.

Hoy en día, más de dos años después del vuelo eterno de mi pequeña, muchos nunca más la nombraron. Muchos que prometieron jamás dejar que su recuerdo se extinguiera, pronunciaron en esa promesa su nombre por última vez. No volvieron a considerarla como un integrante de la familia, ni llamaron para sus cumpleaños y aniversarios. ¿Qué pasa por sus mentes? Jamás lo sabré… tal vez la recuerdan en su fuero interno, pero como no hay forma en que una madre o un padre en duelo sepa que recuerdan a su hijo/a si no se lo demuestran de alguna forma, es como si no ocurriera.

He aprendido, con mucha dificultad y con días amargos, a veces, a vivir sin la presencia física de mi hija. He aprendido a aceptar que, dada su condición médica, fue una sabia decisión de su alma la de volar en libertad. He aprendido a separar palabras de intenciones, cuando alguna persona –tratando de ser amable y pensando que me consuela- dice alguna frase poco atinada. He aprendido a valorar lo realmente importante de la vida. He aprendido tanto, pero aún no aprendo a aceptar que olviden a mi hija, es una de las tantas cosas que aún no puedo tolerar. Sé que poco a poco lo lograré y que ella me ayudará a entender que mientras viva en el corazón de los que realmente la amamos, su recuerdo nunca se extinguirá. Paso a paso entenderé.

9 comentarios en “No he aprendido a aceptar que olviden a mi hija.

  1. Te entiendo mucho, Natalia! Han pasado también más de dos años desde que se fue de la tierra mi hija, y sigue en nuestros corazones como el primer día. Creo que también tenemos que entender que los otros ya no le mencionan tanto, o no saben como… En nuestro caso ya nació nuestro “arcoiris”, mi hijo pequeño que la amamos mucho y que nos alegra nuestros días. Y parece que para muchas personas ahora deberíamos super felices, como si ya no hubiera el dolor por la falta de nuestra hija. Pero si también hay amigos que justo preguntan por eso, de como nos sentimos, de como es ahora tener un bebé varón, de cuanto duele pasar por el parto y posparto con todos los recuerdos… De eso estoy muy agradecida.
    Te mando un gran abrazo!

    Me gusta

    • Hola, Corinna!! Por supuesto que, a pesar de lo doloroso que puede resultar este hecho, debemos comprender que muchas veces no existe una mala intención detrás. Sin embargo, creo que es fundamental continuar enseñando a nuestro entorno que es ese olvido lo que más nos hiere.
      También es cierto que siempre podemos contar con personas que nos apoyan y entienden al 100%, aunque sean pocas. Nunca estamos totalmente solos.
      Te dejo un enorme abrazo, cariños!!

      Me gusta

  2. Comparto tu dolor.. y día a día pienso en todos ustedes.. y en ese ángel que voló a la libertad, siento el vacio que quedó en ese hogar.. y en todo el amor que le dieron.. fue un niño feliz, que recibió amor cada día de sus pocos días… y pienso gracias, que lo amaron; porque hay niños que mueren y sufrieron desde el día en que nacieron .. y cada día fue de amargura y dolor, y su muerte fue una liberación.. así que tu belleza de hijo, fue amado segundo a segundo de su existencia terrenal, fue engendrado con amor… recibió todo el amor del mundo¡¡¡¡

    Me gusta

  3. En mi caso sufrí dos perdidas, la primera mi bebé tenía 15 semanas cuando gano sus alas,estaba tan pequeñito que ni tan siquiera supe que nombre darle porque no sabia su sexo, decidi llamarlo por lo que era mi Angel, pasaron los meses despues de nuestra despedida sin que nadie tocara “el tema” como si asi me fueran a evitar el dolor que ya sentia.Al pasar seis meses me entero de que estaba embarazada, fueron tantas emociones juntas las que senti al enterarme, felicidad, tristeza, miedo y este ultimo me acompaño durante las 23 semanas y 6 días que vivio mi pequeña Mia dentro de mi, han pasado 5 meses desde su partida, y muy pocas personas se atreven a mencionarlas, ellos son mis angeles y viviran por siempre en mi corazon y estaran por siempre en mi vida, fueron y son una parte muy importante en mi vida, me gusta hablar de ellos aunque cada vez que lo hago mis ojos se llenan de lagrimas, me gusta que las personas que me rodean los mencionen porque a pesar de que fue muy corto el tiempo que compartimos, el amor que los rodeo fue muy grande

    Me gusta

    • Estimada Kimberly, te envío un fuerte abrazo. Qué difícil es pasar por todo esto, y me imagino que cuando ocurre dos veces debe serlo aún más.
      Entiendo y conozco ese dolor de ver que a nuestro alrededor muchos temen hablar de nuestros hijos. Es difícil sentir, a veces, que son poquísimas las personas con las que podemos realmente abrir nuestro corazón.
      Tus bebés seguirán viviendo a través de ti, del profundo amor que te dejaron y que tú sientes. Al igual que mi hija, sus almas seguirán brillando mientras existamos quienes jamás los olviden,
      Cariños

      Me gusta

    • Que duro es… Vivir con la esperanza y después la tristeza de nuevo… Pero si, a pesar de las lagrimas hay este gran amor para nuestros hijas que siempre va a estar con nosotros!
      Te mando un enorme abrazo!

      Me gusta

  4. Sara tiene pocos días de habernos dejado y me dá miedo que se olviden de ella, aunque para nosotros siempre será nuestra princesa y vivirá en cada momento.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s