La adicta al dolor | Sábados de poesía

dijelulu
Los vecinos la veían pasar ya sin barriga,
no sabían si preguntar por el bebé.
Y si lo hacían ella tropezando con su propia lengua respondía que ya no había.

Sus amigos al principio le llevaban rosas empapadas de empatía,
pero pasaba el tiempo… y ella seguía llorando.
De repente comenzaron a llevarle piedras, que le hacían muy pesado el caminar.

Los vecinos la veían pasar aún sin sonreír,
la veían ausente, y mirando el calendario comenzaron a sospechar que su dolor ya no era normal.

Su familia preocupada le recordaba que ya era hora de mejorar.
Su pareja confundido, no sabía ni qué decir.

Entre todos decidieron que María se había vuelto adicta al dolor.
Que su vida giraba en torno a él. Que sólo hablaba con otras adictas.
Que explotaba en ira si no nombraban a ese bebé. Pero sí lo hacían sólo podía llorar.

Hasta que un día la vieron pasar sonriendo y saludando.
Aliviados, todos pensaron que ya se había curado.

Cuando en realidad María a lo único que era adicta era a ese dulce amor…
y lo extrañaba tanto que por los poros le brotaba el dolor.

María volvió a sonreír no gracias a los demás.
Ella sola aprendió a sanar, porque el recuerdo de su hijo… le acariciaba el corazón ♥

Con amor, para todas las Marías

Un comentario en “La adicta al dolor | Sábados de poesía

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