La luna no me ayudó | Nuestras seguidoras escriben ♥

* Esta hermosa historia es la de Danna y su mami Brenda, que nos compartió su relato y nosotras se lo compartimos a todas ustedes… Mucho amor ♥ *

“La luna no me ayudó” :

Era mediados de julio de 2015 y yo con 34 semanas de embarazo, ¡qué emoción!. Pronto Danna estaría en casa, había que dormir y descansar lo suficiente decían, pues cuando ella llegara ya no habría tiempo para eso. Me dediqué a preparar su ropita, lavé todo cuidadosamente y con detergente para bebé. El olor al detergente me aceleraba el corazón, pues el momento se acercaba.
Decían tanto que el cambio de luna me ayudaría y que tal vez mi niña nacería… y esperé hasta la famosa y ansiada luna azul (ya en mis 38 sdg). Esa noche pensé que sería la última noche que dormiríamos solos mi esposo y yo. Antes de irme a dormir, salí a contemplarla, se veía tan hermosa… agradecí a Dios por sentirme tan bendecida con ese paisaje y en espera de que lo mejor llegaría esa noche. Le hablé a la luna, le conté lo emocionada que estaba por recibir a mi bebé, las inmensas ganas que tenía de tomarla entre mis brazos y que confiaría en que esa noche llegaría. Me fui a dormir imaginando que a media noche comenzaría a sentir los dolores del parto, DESEABA CON TODO MI CORAZÓN que mi fuente se rompiera o alguna señal de que pronto sucedería lo que tanto esperaba, pero la noche avanzó, al día siguiente me despertó el sol, y nada.

UntitledMe desanimé, confiaba en el cambio de luna. Todas las mujeres embarazadas que conocía, una a una ya habían parido a sus bebés.  ¡FALTABA YO! Pero aún quedaba tiempo para que Danita pudiera salir. No sé por que siempre rondaba por mi mente que mi vida seguiría siendo “igual”. Por igual me refiero a una casa en silencio, con orden y sin juguetes, pero seguro eran las hormonas que en los últimos días te traen como loca. En mi última eco (a mis 39 sdg), antes de que Danna partiera, me aseguraron que todo estaba excelente y que aún me daban otras dos semanas máximo para que mi bebita decidiera nacer, pero yo ya lo sentía, sabía que algo estaba mal. Saliendo de esa consulta me puse a llorar como loca, recuerdo que le dije a mi esposo que exigía una cesárea, y el solo me dijo que me tranquilizara, que la bebé pronto llegaría. Ese mismo día en la noche prepare la cunita de mi bebé, con su edredón rosita que olía riquísimo, con la esperanza de que en uno de estos días por fin la tendría en mis brazos.

Y si, llegó al día siguiente (sábado 8 de agosto), empezó mi nueva vida… Era sábado, desperté muy tarde y estaba sola en mi casa, no tuve ganas de levantarme ni de comer, me sentía mal humorada sin aparente razón y la historia comienza así:
Cuando mi mamá llegó de trabajar (porque mi esposo y yo vivimos con mi mamá), como era de costumbre entraba a mi recamara para ver que novedades había, y al verme me dijo que mi pancita estaba muy rara “que no tenía forma”. Eso ocasionó que me molestara y le pedí que me dejara sola. Eran aproximadamente las 4 pm y decidí ponerle algo de música a Danna, una que a ella le encantaba pues siempre que se la ponía ella parecía un remolino, pero esta vez ella no respondió. Yo caí en un profundo sueño y cuando desperté, me dirigí con mi mamá para darle la noticia que Danna ya iba a llegar, pues acababa de soñar que yo le decía a Dios que le daba permiso, que mi bebé ya tenía mi permiso y que mi cuerpo ya estaba preparado (mas no supe para que). Pensé el resto de la tarde en ese sueño, y al llegar la noche me bañé y me puse bonita, con un vestido negro. Mi mamá y yo nos fuimos a cenar con unos familiares, cabe mencionar que dos de mis primos son doctores, y al verme me dijeron que mi pancita no era normal. Primero me checaron con un estetoscopio, sin decirme si algo andaba mal, y acudimos al hospital a que me realizaran una ecografía. Nunca olvidaré la cara de mi primo tratando de encontrar el latido de Danna. Yo le preguntaba que si algo estaba mal y por dentro le rogaba a Dios que por favor mi bebé estuviera bien, y el sólo contestó “es la fortaleza de las mamás”. Ahí supe que la había perdido.

Después de la cesárea, a pesar del dolor que implica, viví la más inmensa alegría porque la pude ver, la pude tocar, la besé, la observé tan hermosa, como tantos días la había imaginado.

2Mi bebita nació dormidita, pero cuando la besé pude observar unas lagrimitas en sus ojitos. Dios mío, apenas han pasado 6 meses desde que mi nueva vida comenzó, y entré en este mundo doloroso pero indiscutiblemente lleno de amor, aún sigo viendo la luna, reprochando porque no se cumplió lo que decían de ella.

Mi casa sigue igual; en silencio, sin juguetes, sin ropita, sin risas, pero ahora tiene la esencia de ella, de mi Danna, y aunque Danna abrió sus alas y duela el no poderla besar, estoy agradecida con Dios por haberme regalado tan hermoso ángel, toda mi vida ha valido la pena por haberla concebido.

Mi embarazo fue de lo más lindo, me sentía una mujer hermosa, siempre estuvimos llenas de salud, muy consentidas por mucha gente y sobre todo llenas de amor. Muchos como yo, esperaban la llegada de Danna, pero al final de cuentas ella siempre estuvo aquí, y por motivos que desconozco por el momento, no podemos estar juntas como lo soñaba, pero eso no impide que la ame cada día mas, que no me explico que tan bien he hecho para que Diosito me concediera ser su mamá y para que ella eligiera mi vientre como su hogar temporal, para después quedarse en nuestros corazones.

¡TE AMO MI NIÑA!

Atentamente
Tu mami Brenda.

8 comentarios en “La luna no me ayudó | Nuestras seguidoras escriben ♥

  1. Que fortaleza y amor demuestran tus palabras, es cierto que hay un sentido en nosotras que nos dice que las cosas no están bien, pero al mismo tiempo no es una opción que podamos tomar en cuenta el perder a nuestros bebés. Quisiera poder algún día contar mi historia con la misma paz y aceptación que la cuentas tu. Confío que Dios podrá llenar nuestros corazones, con ese mismo amor que hizo que naciera al tener en nuestro vientre a nuestras niñas. Igual que tu, haría todo nuevamente con el solo hecho de haber sido bendecida al ser la cuna de mi Paola por 7 meses. Un abrazo muy grande para ti y Danna.

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  2. Q bendición tan grande conocer esos hermosos angeles mi pequeña también se llama Danna y se q aunque no puedo verla físicamente esta siempre acompañandome al igual q tu, mi embarazo fue muy sano Mi Danna nacio a las 39 y estuvo conmigo yo tuve la fortuna de ver sus ojitos escucharla llorar pero al segundo dia de haber nacido simplemente dejo de respirar sigo sin entender el propósito de q hayamos pasado por esto pero sé q fuimos bendecidas x haber sido cunas de angeles hermosos q no se han ido xq quedaron eternamente en nuestros corazones

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  3. Admirable que en tan poco tiempo puedas escribir tu experiencia, tu dolor, tu sentir. Danna debe sentirse muy orgullosa de ti, eres muy jovencita, y tienes una gran fortaleza, lo puedo ver en tus letras, yo perdí a mi hija cuando ella estaba por cumplir 7 años, por una enfermedad, y a casi 4 años que tomó sus alas, apenas empiezo a experimentar eso que llaman el dejarlos ir, duele pero ya de otra forma, con aceptación, y con la esperanza de verla de nuevo algún día. Me impacto ese sueño que relatas cuando aún tu pequeña estaba dentro de ti, realmente Dios ya te había preparado (de alguna forma) pues tú misma lo expresaste que ella ya tenía permiso, más no sabías que era para mudarse a tu corazón.
    Te mandó un gran abrazo, y deseo de corazón que pronto tengas un arcoiris hermoso en tus brazos, y que Danna acompañe tus pasos siempre y el latir de tu corazón.
    Dios te bendiga!

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  4. Yo tampoco no cambiaria haber sido la mama de Lucia…estuvimos juntas 39 semanas y la ame antes de k llegara.
    Parte de mi murio con ella el pasado verano y hago muchos esfuerzos cada dia por estar bien y continuar adelante. Que dura prueba nos toco vivir y que pena que ya sepamos que un embarazo nunca volvera a ser un estado de buena esperanza

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  5. Un fuerte abrazo Brenda. No es fácil, pero debemos seguir adelante llevando nuestros bebés en el corazón. que Dios te siga dando fortaleza.

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  6. Dios como has logrado encontrar paz y resignación ya pasaron siete años desde que se fue mi niña Salma y hoy sigo preguntando por que? ….Creo que somos madres elegidas por Dios para gestar y dar forma humana a estos que luego serán sus ángeles…. Salma mi ángel…..

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  7. Hermosa tu historia tu paz y tu tranquilidad y tu amor .yo perdi dos hijas maiten y milagros y con el tiempo aprendi que nos volveriamos a encontrar esa es la promesa de dios y yo le creo .besos

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