Heredera de tu amor #legado

4f6a86865ac16be047699356fe054cb3Si le pregunto a unos padres qué cosas buenas ha dejado o traído su hijo o hija a sus vidas, sin duda alguna me darían una lista interminable de cosas bellas que trae consigo la paternidad y maternidad, pero si le hago esa misma pregunta a unos padres con un hijo muerto quizá la respuesta no sea tan espontánea y natural, porque ¿qué cosas buenas habrá en la muerte de un ser tan amado como un hijo? A simple vista esta catástrofe que nos tocó vivir no podría ser nada más que amargura, dolor, desesperanza y depresión , y es así, pero no lo abarcan todo esos sentimientos, también hay amor y un amor de esos que se fabrican desde las cenizas de un alma abatida y desolada, un amor que te permite levantarte cada mañana en una realidad que jamás habríamos deseado tener. Un hijo vivo o muerto siempre traerá dulces y amargos y si algo es universal y genuino es el amor de unos padres. Que es difícil tener un hijo que no está físicamente? Lo es! Y mucho, Que nunca seremos las mismas personas? Definitivamente nunca seremos iguales, que daríamos todo por tenerlos aquí? Lo daríamos sin duda alguna.
Pero aunque suene cruel querido papá Y querida mamá esta es la realidad que la vida nos impuso y ahora que hacemos? No queremos vivir, queremos llorar, huir, estrellándonos con el mundo porque la vida siguió sin ellos, ¡Si! Y duele y cuesta y costará todos los días pero creo que algo debemos hacer con este amor que nos ha quedado en la alacena y demostrarle a la muerte que pese a la separación física que nos talla cada día podemos seguir dando frutos en honor a nuestros pequeños retoños que hoy florecen en otro jardín.
Es claro que en los álgidos y agudos momentos en los que sentimos desfallecer y que nada a nuestro alrededor nos importa, cuando lo más importante de nuestras vidas no está como quisiéramos que esté pero hay una primavera escondida en este eterno invierno que espera por parir esos tulipanes, esas rosas, esos lirios, esa flor de Loto emergiendo del fango, y todo eso bueno bonito y esperanzador es la herencia de nuestros hijos, es así de simple. Hay un dolor inmenso pero también un amor infinito por ellos, un amor que nos fortalece, un amor que sana y repara.

Y les confieso algo, yo jamás pensé ni quise decir que quería empezar a sanar o hacer cosas buenas por otras personas porque sencillamente en vida no tenía derecho a nada más que dolor amargura y desolación y aún sigo viviendo esos sentimientos, pero una mañana me levanté y miré a mi alrededor y me Di cuenta que el amor hacía mi hijo se estaba desperdiciando allí guardado, algo tenía que hacer en su nombre y bajo su motivación y en medio de mi infierno, de mi alma herida y moribunda decidí lamerme un poco las heridas cambiar su sucio vendaje aplicarle pomada de templanza y sacar a esa mamá que soy y que simplemente mi hijo había muerto y yo no podría seguir viviendo como zombie para siempre, debía hacer algo en nombre de mi pequeño siendo su ejemplo aunque no estuviera aquí fue entonces cuando me uno a un grupo de Apoyo para padres en Duelo, Del Dolor Al Amor, que han sido mi pilar y quise coordinar el grupo en Bogotá – Colombia donde nos reunimos a hablar de nuestra vida y de nuestros hijos como si nos conociéramos de siempre, surge esa necesidad de que si una mamá pasa por mi situación de inmediato se le ofrezca este espacio de acompañamiento, yo habría dado todo porque alguien me dijera en ese momento -Tranquila, no estas sola no eres la única en el mundo que ha pasado por esto, aquí estaremos para ti- , también cree una página llamada Inefable Amor ahora con apoyo de una amiga que conocí en este camino en donde quedan los pensamientos y sentimientos de una madre o un padre en duelo para que juntos hagamos conciencia de este tipo de muertes de la cual la sociedad guarda un silencio cómplice de olvido, hoy también hago parte de este bello grupo de escritoras de Mirar al cielo en donde a través de letras plasmamos el sentir de padres que se identifican con nuestro idioma. Además ahora puedo hablar de mi hijo cada que puedo, reclamo con amor mi maternidad cuando la siento vulnerada.

Pienso en todo esto y en la familia nueva que mi pequeño desde donde se encuentra me ha regalado y no tiene otro nombre que herencia y legado y en esta ocasión mi hijo fue quien me lo entregó y no puedo simplemente guardarlo bajo llave hasta que envejezca, debo multiplicar los frutos de este amor y es entonces cuando hoy…. ME DECLARO SU HEREDERA

¿ Y tú que harás con la herencia que te han dejado tus hijos?

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