8 ideas para estas fiestas sintigo[1] #pedacitodecieloencasa

 

feliznavidadlunita

Las fiestas son duras. Cuando falta una personita alrededor de la mesa, cuando falta alguien en la foto familiar, cuando todo es tan, tan distinto de lo que teníamos planeado… las fiestas duelen. Celebrar recalca lo que falta, lo que más querríamos celebrar y, en cambio, nos falta tanto.

Esta será la tercera vez que pasamos las fiestas sin Lunita. O con Lunita… pero de una forma tan distinta a la que soñaba y planeaba. Porque yo pensaba tener una hija de 3 años, con ojos grandes y pelo suavecito y marrón como yo, con la carita redonda como su hermano… llena de travesura y abrazos. Me la imaginaba complotada con sus hermanos. La sueño amorosa y traviesa con su hermanito pequeño que creció en el útero que la cuidó a ella. Me la imagino con su papá, enamorados, especiales en su dupla papá-hija.

Empiezan en casa los preparativos de las fiestas, la celebración de invierno, de familia. Y Lunita es una parte tan grande todo eso. Las primeras decoraciones siempre son para ella.

navidad-luna-2014

Estas son algunas de las formas que he ido encontrando para sobrevivir las fiestas.

  1. Silencio y soledad: A veces necesitamos espacio para estar solas. Silencio para sentir, para permitirnos llorar, sacar esas lágrimas que empujan desde dentro. Para rompernos un poquito, y luego podernos volver a armar.Quizás un tiempo de silencio y soledad quiera decir ir al cine solas, o pasear bien abrigadas por la montaña, con un termo de chocolate caliente, o meter los pies en la arena y sentir el calor del sol en la piel. Quizás signifique que no vamos a la cena de empresa, o algún compromiso difícil. Puede que hasta necesitemos un momento de silencio y soledad en medio de la cena familiar. Quizás justo después del brindis, de los chin-chines y bengalas, necesitemos hacernos a un lado y soplar besitos mamá-bebé. Lo que sea que necesitemos, permitámonoslo. Porque estas Navidades son de nuestros bebés también.
  2. Compañía: Y otras veces necesitamos sentir el abrazo de una amiga. Puede que sea compartir con el grupo de apoyo a la pérdida. Quizás es pedirle a la abuela que se venga de paseo una tarde con nosotras. Quizás es una mañana en pareja, una tarde con amigas. A veces queremos estar acompañadas, sentirnos queridas y arropadas. Animémosnos a pedir; a pedir compañía, a pedir un abrazo, a pedir cariño. Hay que ser muy valiente para pedir… pero nuestro corazoncito lo agradecerá.
  3. Cuidado personal: Cuidarnos a nosotras mismas… algo que cuesta, ¿no? En las fiestas, con las exigencias de las celebraciones, cuidarnos es quizás más importante todavía. Hagamos algo para mimarnos. Cada una tenemos algo que nos gusta regalarnos… regalemosnoslo estas fiestas. Ya sea un día de shopping, un masaje, una manicura rojo chillón, una cena elegante, una tarde perezosa en el sofá con un libro o una peli… cuidemosnos. Empecemos terapia. O dejemos terapia. Invitemos a alguien que nos quiere a escuchar, una vez más, la historia de nuestro bebé, sintámonos libres de hablar de nosotras, de cómo nos sentimos, mucho y sin reparo.  Mimémosnos y cuidémosnos, comadres.
  4. Estás en cada detalle: Nosotros preparamos la Navidad y el Solsticio de Invierno de forma muy casera. Hacemos cookies, manualidades, pintamos, recolectamos piñas y maderitas, hojas secas… y en todo, siempre hay algo para Luna. Ya sea en las girnaldas de papel plateado que hacemos, una galleta con forma de corazón, una piña pequeña y perfecta… Muchas veces, sola, antes de irme a dormir me gusta prender una vela, mirar la llama y susurrarle a mi hija que la quiero. Nuestros hijos están en cada detalle.
  5. Un vaso en la mesa: En casa celebramos hace poco una cena especial. Tan especial, que en vez de agua,¡ tomamos jugo de uva ! Mi amado sirvió una copita para Luna. Fue inesperado, de repente, creo que lo sintió, sin más, y lo hizo. Me llegó al alma. Pensé llevarla fuera, donde tenemos “el jardín de Luna”, que no es más que unas plantitas que a veces florecen y a veces no, pero terminamos tomando todos del vaso, haciendo una ronda alrededor de la mesa con el vaso de Lunita. A veces es un vaso con jugo de uva, a veces una velita en su honor, o un centro de mesa especial… pero puede ser bonito que nuestra hija tenga un sitio en la mesa de celebración.
  6. Cartitas de amor: Hace un par de años compramos unas bolitas de navidad transparentes y las llenamos con mensajitos para Luna. El año pasado pinté y corté estrellas y fui escribiendo notitas. Las guardé en una caja muy linda. Este año creo que voy a escribirle tarjetas de navidad, como las que se manda la gente, pero para mi hija. Es un espacio para escribir de mi amor, de mi hermosa, de lo que me falta y de lo presente que está siempre. Voy a pasear por la ciudad buscando tarjetas de navidad lindas y originales para escribirle a Luna. Le voy a escribir cartitas de amor y voy a decorar algún rincón de casa con ellas.
  7. Encontrarte: Y aquí la parte más mágica. La parte de luz dentro de extrañarte, de sentirte dentro de la falta… y saberte en mí dentro de tanto dolor: me voy a animar a encontrarte, Lunita. Con la cámara de fotos, te voy a encontrar en las luces, en las formas, en las sorpresas de la naturaleza. Te voy a abrazar en el silencio de la noche oscura, saberte cerca en el calor de una vela. Lo compartiré con papá, o quizás no, pero sé que, como siempre y cada día, estás en mi corazón.

one-soul

[1] Sintigo es un precioso y doloroso neologismo de mi comadre Alicia de http://www.elplanetadeoliviayvioleta.es

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s