Aunque parezca imposible #pedacitodecieloencasa

esfera

Hubo un tiempo, en mi otra vida, en que la época navideña era mi favorita de todo el año, por mucho.
Cuando era una niña pequeña, tenía muchos regalos, iba de vacaciones todos los inviernos, veía a la familia que vivía lejos que de otro modo no podía ver. El ambiente festivo que se respiraba, las decoraciones en las calles y en las casas, eran solo felicidad y diversión.
Cuando crecí, me siguió gustando. Quizá ya no tenía la misma cantidad de regalos y el significado de todo había cambiado un poco, pero la esencia seguía ahí: tener reunida a la gente que yo más amaba en el mundo.

Tal vez eso es justo lo que duele cuando llega la navidad y tu hijo no está. Que no puedes tener juntas a todas las personas que más amas.
Puede ser que, como yo hace no mucho, ahora en vez esperarla, la temas y que en lugar de disfrutarla la padezcas. Que quisieras cerrar los ojos una noche y que al despertar, haya pasado toda esa época con su empalagosa alegría que ahora te parece tan artificial.

A la gente deseándote lo mejor a la menor provocación ( como si eso fuera posible: Entiendan, ¡si no tengo a mi hijo, no puedo estar bien! ), te gustaría mejor ni topártela. Todos diciéndote que debes olvidar y ser feliz, aunque sea por una noche. Pero no entienden que para ti es imposible y además, no te dicen como hacerlo.

¡Por favor paren! – piensas todo el tiempo- No tengo ánimos para nada y tampoco para esto. Con trabajos puedo salir de mi cama cada día y apenas voy sobreviviendo. Lo que me piden es imposible.

Las luces se vuelven cegadoras y las felicitaciones insufribles.

Cuando mi duelo era muy reciente, sentía todo la época como agresión a mi persona. No podía entender que la gente pudiera ser tan feliz cuando yo no tenía nada que celebrar sino todo lo contrario.
Esa primer navidad fue una tortura para mi, estuve presente en la cena familiar más por mi esposo y por mi hijo mayor que por otra cosa. No encontré la comprensión que necesitaba en los ojos de nadie y me quedé esperando un brindis en honor a mi hija que nunca llegó. Me quedé esperando que alguien mencionara que en esa reunión faltaba una nena para que estuvieran completos todos los sobrinos… me quedé esperando un poco de empatía.

Lo que yo quería era que ese año terminara ya, para que con el nuevo año quedara todo mi sufrimiento atrás… ingenua de mi.
Ahora creo que debía hacer lo que mi corazón me pedía, no debí forzarme a celebrar algo que no quería celebrar. Para mi fue un acto heroico inútil.

La siguiente navidad fue un poco mejor, pero también entendí que si bien en todo el año no pude dejar de pensar un solo día en mi hija, en esa época resultaba más sensible su ausencia. Pero fue más soportable, y así, más y más, con el correr de los años.

No es que la haya olvidado, y tampoco que no necesite tenerla aquí. Es solo que el tiempo fue haciendo su labor. Y soy yo que comprendí, que aunque nadie más la recuerde, con que yo lo haga es suficiente. Ahora se que si bien no está físicamente, está conmigo:
Está en todos los preparativos de las fiestas, en los abrazos de mi hijo, en la sonrisa de mi esposo.
Está en los buenos momentos junto a mi familia y mis amigos. Está en cada detalle de la decoración de la casa y en cada día que seguí viviendo y teniendo salud y trabajo. Se que ella tiene que ver siempre que algo me sale bien. ¿Cómo podría no estar conmigo, si todo lo que hago, lo hago en nombre y para el bien de mis dos hijos?

Si eres una mami que lleva muy poco de este camino recorrido, tal vez te parezca imposible, pero créeme: va a llegar esa navidad en la que ya no sientas el dolor punzante, y tengas de nuevo ánimos de celebrar la vida, de despedir otro año y de mirar con esperanza hacia el siguiente. Podrás sonreír sinceramente y sabrás que junto a ti, ha estado tu ángel. Él no se ha ido: solo se transformó, del mismo modo en que tu dolor se convertirá, tarde o temprano solo en amor.

Haz lo que creas conveniente, cuando lo creas conveniente: si quieres celebrar, aunque sea para regresar un poco a la “ normalidad “ hazlo. Si quieres celebrar porque tus otros hijos ( si los tienes ) merecen un poco de alegría después de tanto sufrimiento, hazlo. Si nadie inicia aquel brindis en honor a tu hijo, proponlo tú.
Si sientes que no podrás con la presión social y no quieres celebrar nada, es muy valido. Tal vez solo quieras quedarte en casa a escuchar canciones tristes y a mirar la fotografía de tu hijo, hecha un ovillo en la cama. No importa, está muy bien. Ya regresará la necesidad de volver a compartir con el resto de la familia estas fechas, tarde o temprano. Si necesitas más tiempo, no dudes en pedirlo.
Haz lo que te diga el corazón, él siempre sabe lo que es mejor para ti en este momento.

Y siempre recuerda que no estás sola, aunque a veces lo parezca. Si quieres compartir, en ese día o en cualquiera, estaremos siempre esperándote aquí.

Un abrazo enorme, cálido, lleno de amor, de la tribu de Mirar al cielo.

5 comentarios en “Aunque parezca imposible #pedacitodecieloencasa

  1. simplemente hermoso, es increíble que sin importar de donde somos, quienes somos nos sintamos tan unidas unas con otras, mil gracias hermanas mías, sin ustedes sin duda que el camino seria mas difícil…
    Y doy fe que llega el momento en que te das cuenta que quien se va físicamente no se va jamas del corazón, que hay que verla en cada uno de los seres que nos rodea y al que solo debemos entregarle amor, porque son nuestros hijos, puro, maravilloso y eterno amor…
    Que la luz de un nuevo año les llene el corazón… Las abrazo con el alma…

    Le gusta a 2 personas

  2. Muy hermoso y muy acertado estos días… mi bebe debía nacer el día de ayer y no llegó por lo que la navidad y el mes de diciembre en general perdió el sentido para mi y si resulta frustrante ver como todos continúan con los preparativos y fiestas a mi alrededor cuando mi mundo se cae a pedazos. Es bueno saber que ustedes existen. Dios les bendiga!

    Le gusta a 1 persona

  3. Amigas, quiero decirles gracias por todas sus palabras…a todas las mamás q escriben y comparten sus historias..porque son un gran apoyo y sostén. Todas las experiencias q leo, me hacen sentir tan acompañada, como dijo una de las chicas, no me siento sola. Mi bebé tenía q nacer en octubre de este año, tendría dos meses, pero se fue a las 20 semanas de gestación. Y a pesar de q logré muchos avances… La primera navidad sin mi chiquito es muy dura, y no siento q la gente me entienda. Eso me duele. Todo el mundo me dice q tengo q mirar adelante. Mi familia me apoya y mi marido tb. Pero no me siento contenida xq todos creen q hay q salir”. Mi amiga embarazada me dice: bueno dios se lo quiso llevar…esta en tu corazón…hay q seguir.. Me doy cuenta q no tiene idea de mi dolor, se q está en mi corazón… Pero lo quisiera tener en mis brazos, poder tocarlo, besarlo, conocerlo y darle todo el amor q tengo guardado en mi pecho… Cómo duele no mirarte sonreír hijo querido. Chicas…las abrazo..les mando todo mi amor…no estamos solas! Nos tenemos! Gracias x sus historias. Abrazo desde argentina.

    Le gusta a 1 persona

  4. Estos días ya me sentía muy animada. Anoche fue que me invadió la tristeza (porque es una montaña rusa). Tenemos nuestras altas y bajas. Aunque ahora son mas las altas. Es decir, las alegrías. Anoche envolviendo los regalos, pensaba en que mi hijo tendría unos 10 meses de nacido y me invadió el llanto. También pensaba en una persona muy especial para mi que espero poder compartir con ella muy pronto. Espero que en esta semana. Porque sino serían dos pérdidas físicas en mi vida y al menos esa, no tendría porque serlo. Felicidades para todos. Que dentro de todo la pasemos bien.

    Le gusta a 1 persona

  5. Estas son las primeras fiestas que no tengo a mi bebé. En realidad, no lo tuve en ninguna porque no llegó a nacer. Estaba en mi vientre la navidad pasada y todos imaginabamos cómo sería la próxima con Juan Manuel presente. Es verdad todo lo que escriben, es muy impresionante saber que hay tantas mamas que pasamos por las mismas angustias. Como dice Car, tuve muchos avances en estos 7 meses, pero la ausencia en estas fechas parece que se siente más. Con mi esposo levantamos la copa por él, aunque nadie, quizás por miedo al llanto o por no saber cómo íbamos a reaccionar, nos acompañó, y eso duele también.
    Tengo mucha confianza de que el tiempo va a ayudar a que todo siga su camino….
    Un cálido abrazo

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s