El circo de los locos

sad clown

¡Buenas tardes, damas y caballeros!
¡Les presento nada más y nada menos, el espectáculo del que nadie quiere ser parte y lamentablemente, muchos acaban siendo! Les invito a que pasen de este lado a conocer a los “Locos del circo de fenómenos”; pero no se asusten ni se preocupen, estamos todos enjaulados para su tranquilidad. Pueden vernos sin preocuparse desde ese lado de la jaula. Puede usted saciar su curiosidad siempre sintiéndose seguro.
Por aquí tenemos a la increíble “Mujer más triste del mundo”: es capaz de llorar día y de noche durante meses sin que se le acaben las lágrimas y sin que mengüe su tristeza.
De este lado pueden observar al “Terrible hombre iracundo”, que puede  enojarse en un segundo por las cosas más nimias, y desquitarse con toda la gente por su pena a gritos y a veces a golpes.
Venga y sea testigo de la “Fantástica pareja con dos caras” quienes por fuera,  parecen haberlo superado todo en tiempo récord y siempre están sonriendo, pero en realidad se sienten morir por dentro. Venga y presencie como son súper fuertes en apariencia y son maestros del engaño, ya que nadie pensaría que están sufriendo tanto sin que se les note ni un poco.
¡Ya vi que estás ahí, escondido entre la demás gente, acércate, no tengas pena! Acércate más porque ahora, amigo mío, aquí tienes la revelación más sorprendente de todo el espectáculo:
Los locos de este circo de fenómenos puede que en realidad no estemos locos; pero así nos ve la mayoría de la gente, incluso tú, que a pesar de que tienes años de conocerme, mi comportamiento ahora te parece tan extraño.
Lo irónico es que soy, que somos, más parecidos a ti de lo que crees. Ven y mira desde este lado de la jaula. Verás que todo ese comportamiento inexplicable cobra perfecto sentido desde esta perspectiva.
Pero la gente nos mira desde su lado con extrañeza y hasta con miedo. Muchas de las cosas que hacemos les parecen tétricas incluso. Somos los locos que seguimos recordando a nuestros hijos muertos. ¿Quién en sus cinco sentidos hace eso? Lo lógico es que alguien muera y uno lo olvide, ¿no? Más si ni lo conociste. Más porque solo era un feto. O porque murió apenas nació y ya nadie lo recuerda. O era tan pequeño cuando partió (apenas unas semanas, días o meses) que seguro nadie se encariñó con él lo suficiente. Somos los fenómenos que hacen rituales y homenajes, y buscan señales que nadie más ve, que montan altares en un lugar especial de la casa, que guardan hasta un acta de defunción con amor. Somos locos.
Pero este es el secreto: todo lo que a ti te parece locura, en verdad es amor.
Ahora quiero hacerte una pregunta: ¿Tienes hijos ? ¿los amas? Entonces podrás entendernos un poco. Uno hace cualquier cosa por un hijo, incluso por uno muerto. Uno ama a sus hijos con locura, ¿cierto? Incluso si no están con uno todo el tiempo. Nuestro amor por nuestros hijos es igual que el que tú le tienes a los tuyos.
Y ya que estás tan cerca, aquí tienes otra revelación:
No nos gusta estar aquí. Queremos salir.
Pero no podemos hasta completar nuestro periodo en este lugar. A veces tardamos mucho en salir. Hay a quien le toma muchísimo, a otros, un poco menos. Pero todos salimos tarde o temprano y mucho más fortalecidos. Aunque lo que aquí aprendimos nos lo llevamos con nosotros para siempre, y después de haber estado en esta jaula, nunca seremos los mismos.
No queremos que nos mires con compasión, con morbo ni con lástima. Solo queremos que nos comprendas un poco, ya que aunque no me gusta decírselo a nadie, todo el mundo está en riesgo de estar por aquí, de que sea juzgado y tratado como un loco; así que, si he tocado un poco tu corazón… ¿Quieres acompañarnos con tu empatía para poder salir más pronto?

Nota: Un día, me encontré leyendo sobre unos padres que habían conseguido pasar un tiempo con su bebé muerto (no recuerdo si era niño o niña), incluso los habían dejado sacarlo del hospital a un parque a dar un paseo, y yo pensé : ¡qué no habría dado para poder estar con mi hija así, sin presiones, disfrutando de ella aunque sea en esas circunstancias! aun con la plena conciencia de que estaba muerta.

Pero los comentarios que leí al pie de la nota me dejaron fría: tanta gente juzgando a la pareja, diciendo que estaban enfermos o locos por hacer una cosa así; claramente no entendían nada y no intentaban siquiera ponerse un poco en sus zapatos. Por supuesto no habían pasado por la experiencia de perder un hijo y juzgar les parecía tan fácil.

Eso fue lo que me llevó a reflexionar sobre como la gente nos ve a veces. Ojalá eso cambie algún día.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s