Todas las mamás

IMG_9415

Las mamás en duelo venimos de todos los colores, tamaños y formas. Hay tantas maneras de caminar el duelo como mujeres que somos, y como los hijos e hijas que nos acompañan en el alma.

El duelo no tiene reglas ni pautas, no tiene orden o jerarquía. Si hay algo en esta vida que sale desde lo más profundo de cada una, desde las entrañas y el corazón, es el absurdo dolor por nuestra hija que murió. El duelo es libre, porque es pura supervivencia. Dolemos porque no nos queda otra que sobrevivir con el corazón machacado. Y como sea que lo hagamos, está bien, porque es nuestra verdad.

No hay un “buen duelo”, ni hay guías. Hay comadres que se sientan a nuestro lado con amor para acompañarnos, para escuchar. A veces, también, para llorar. Pero nadie puede guiarnos, porque la oscuridad del alma es profunda, es íntima y enorme. Y solo la conoce quien duele.

Toda maternidad en duelo es legítima, y me siento con mis comadres en círculo, con las que lo llevan de forma parecida a como lo hago yo, y con las que no me identifico. Hay lugar para todas.

Hay lugar para las mamás que hablan mucho, y para las que callan. Para las que escriben y cuentan una y mil veces. Y hay lugar para las que llevan su pena muy dentro, mujeres de pocas palabras que llenan pañuelos con lágrimas, pequeños bollitos que van recolectando en las manos.

Algunas mamás tienen el nombre de su hijo en la punta de la lengua. Y les gusta decirlo mucho, hablar de él, contarlo cuando nombran a cada integrante de su familia. Otras mamás los nombran menos. No necesitan darles explicaciones a la vecina del quinto y la panadera. Mamás que dicen sí, es el primero, cuando es el segundo, porque el primero murió. Decirlo o no en voz alta no lo hace más real ni menos real, es, simplemente, lo que elegimos hacer para seguir en pie.

El amor no se mide en semanas ni meses, en embarazos que decidimos terminar como el último gran acto de amor incondicional, no se mide en poesías, ni activismo ni blogs, no se mide en hojas del Libro de Familia ni fotos donde faltan… el amor es lo que llevamos dentro, tan verdadero y real, tan íntimamente presente como nuestro bebé.

Hay lugar en este comadreo en duelo para todas. Para las que hablan de almas, para las que hablan de alas, estrellitas y angelitos jugando en las nubes. Hay lugar para todas, las que se despidieron tan pronto que nadie llegó a reconocer ese embarazo fugaz. El amor solo lo mide nuestro sentir, no lo mide el tiempo de gestación ni lo que se ve desde fuera. Hay mamás que tardan años en llorar.

Hay mamás que no se llaman mamás. Que se llaman mujeres sin hijos. Aunque hayan parido, aunque sus pechos hayan brotado en leche en puerperios de brazos vacío. Hay mujeres que se dicen madres y eligieron terminar sus embarazos. Por razones íntimas, suyas, de su vida y su corazón. Porque no era el momento, porque no era la vida que esperaban o la vida que deseaban para un hijo, porque las violó su pareja o por las mil razones íntimas de una mujer.

Somos mujeres que lloran lo que no pudo ser. Mujeres que aman y amaron, que entregan lo más grande, lo más deseado, lo más bonito. Mujeres de alma rota que cada día nos vamos emparchando, llorando el dolor, atreviéndonos a encontrar la luz.

El dolor y el duelo nos acompañan a todas. Cómo elijamos llamarnos, cómo elijamos nombrar o no nombrar a nuestros hijos e hijas… el dolor no se deja clasificar, categorizar, comparar y etiquetar. El dolor solo necesita un lugar donde reposar, para poder desplegarse en luces y sombras, donde sea recibido y escuchado. Ese es el comadreo en duelo.

3 comentarios en “Todas las mamás

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s