Lactancia en duelo

 

La Semana Mundial de la Lactancia Materna pretende informar y apoyar a las mujeres y la sociedad sobre la lactancia. La lactancia en duelo es la lactancia más dolorosa.

En este día agradezco a las profesionales que se forman y nos atienden con información y empatía, escuchando nuestro dolor y brindando apoyo según nuestras elecciones.

Saludo a todas las personas que nos acompañan, que aprenden y están a nuestro lado.

Y nos saludo a nosotras, comadres, en esta maternidad y estas lactancias tan diferentes a lo que habíamos soñado.

Con amor, principalmente, para nuestros y nuestras bebés, que nos hicieron madres, cuyo amor llevamos en el corazón.

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Hasta poco antes de nacer Lunita yo le daba el pecho a mi segundo hijo. Durante el embarazo de Luna él fue haciendo un destete autoguiado, lento y amoroso. De repente un día dije, ¡che, hace como una semana que no toma nada de teta! Y así, mi chiquito se había destetado.

Me pareparé para el parto de Luna. Me preparé para la leche que quedaría en mis pechos que ella nunca iba a tomar.

Quería recibir su leche, testigo de que su cuerpo había vivido dentro de mi cuerpo. Lo que dejaría su cuerpo en mí, un último regalo físico de mi maternidad de Luna.

Pero mis pechos nunca tuvieron leche.

Quizás porque fue un parto fisiológico. Porque nunca se me puso oxitocina sintética, ni si quiera para alumbrar la placenta. Mi cuerpo supo gestarla y cuando ya había muerto, supo parirla. También supo alumbrar su placenta. Quizás supo también que no hacía falta darle leche.

Quizás porque en mi duelo anticipado durante esos meses que sabía que moriría pero aún seguía viva en mí, quizás en ese tiempo mi corazón le fue diciendo a mis glándulas mamarias que no hacía falta que prepararan leche, que Lunita nacería muerta.

Luna murió y Luna nació y mi cuerpo lo entendió y no hizo leche.

La experiencia de la mayoría de las mamás es diferente. Como si el cuerpo no se rindiera, como si fuera a dar todo de sí. Los cuerpos de las mujeres hacen leche aun cuando sus bebés nacen muertos o mueren al poquito tiempo de nacer. Como si el cuerpo de madre quisiera dar todo y más para salvar a su bebé.

En muchos hospitales, ni bien muere un bebé, administran rápidamente cabergolina a la mujer, con el propósito de inhibir la lactancia.

La primera pregunta sería, quizás, ¿quieres inhibir la lactancia con medicamentos?

Si la mujer responde que sí, que no podría soportar pechos llenos, que el dolor agregado de la lactancia sería un sufrimiento que no necesita, lo ideal sería administrarle la cabergolina y explicarle que no siempre funciona. Si la mujer está dando de mamar a un hermano mayor, es importante que recuerde que la cabergolina tiene riesgo Alto según e-lactancia http://www.e-lactancia.org/marca/564. Muchas veces los médicos olvidan preguntar si la mujer está dando de mamar a otro hermano y recetan el Dostinex (cabergolina) sin considerar su efecto en otro lactante.

Muchas veces, aun habiendo tomado la pastillita, la leche llega. Son muchas las mujeres que se encuentran en casa solas, sin su bebé y con los pechos calientes derramando leche.

Ante una subida de leche, existe la opción de ir de nuevo a ver a la matrona o gine para pedir que adminsitre una segunda dosis de cabergolina.

Algunas mujeres eligen hacer un manejo expectante de su lactancia. Ir dejando que su cuerpo entienda que no hace falta la leche, y que, poco a poco, vaya dejando de hacerla.

Es importante saber cómo cuidar de nuestro cuerpo, cómo manejar la lactancia en duelo.

Las sugerencias antiguas de vendar el pecho o ponerse un sujetador apretado no se recomiendan porque pueden conducir a mastitis, una infección del pecho que necesitaría de antibiótico.

Se recomienda alivianar un poco la ingurgitación de los pechos. Con la mano nos podemos hacer masajitos circulares. Generalmente, con este masaje, irá saliendo leche. La idea es dejar que salga un poco de leche para alivianar, la suficiente para estar cómodas. Se podría usar también un sacaleches si la mujer prefiere no tocar sus pechos, por momentos cortos, pensando en sacar lo suficiente para que el pecho se sienta más cómodo.

Cuando la leche se queda en los pechos y no sale, se produce una hormona llamada FIL (Factor Inhibidor de Lactancia). Por ello, al cabo de unos días o semanas, poco a poco la leche irá desapareciendo.

Es normal tener los pechos llenos, muy llenos. Una hoja de col fría, sacada de la nevera, puede calmar un poco el dolor y tirantez de los pechos.

No es normal tener fiebre. Ante una fiebre, lo ideal sería recurrir a una IBCLC (Asesora de Lactancia Certificada a nivel Internacional), una matrona o una médico formada en lactancia para que administren antibiótico.

Para algunas mujeres es importante tener apoyo, tanto emocional como práctico. Para ellos existen las líderes y los grupos de La Liga de la Leche (LLL) y las asesoras de lactancia con experiencia en duelo. A veces, lo que hace falta es el apoyo de la pareja, de una mamá amorosa y comprensible, de una comadre, de una hermana del alma.

Y está, también, una de las grandes preguntas: ¿Qué hacemos con esa leche?

Algunas madres han elegido donarla. Se han puesto en contacto con un Banco de Leche cercano y se han ofrecido a ser Madres Donantes. Esa leche que su bebé dejó en su cuerpo, a veces, si así lo siente, llega a ayudar a otros bebés luchando por su vida. Es importante saber las condiciones de recepción de leche de cada Banco. A veces contar con la ayuda de una amiga o doula que haga ese llamado por nosotras puede ser de gran apoyo.

Otras madres quieren que esa leche, simplemente, corra. A veces es un momento muy doloroso, sentir los pechos que gotean, ir al baño para que la leche salga, que salpique el espejo y desaparezca en el lavabo. Duele y lloramos. Puede ser parte de nuestra despedida.

Algunas mujeres juntan esa leche que brota de su cuerpo en duelo y con ella riegan una planta en honor a su bebé. A veces es una forma de honrarlos, de tenerlos cerca, de ver que algo crece, que cumple el ciclo del año, algo de nuestros bebés, algo en amor a ellos.

Algunas mujeres se hacen una joya conmemorativa. Envían por correo un poquito de leche y una artesana mezcla esa leche con una resina y hace de ello una joya. Un anillo o un cogante para llevar siempre cerca. Hay artesanas en USA, Australia, España. Es una práctica que se está extendiendo cada vez más. Incluso se venden unos kits para hacerlo en casa.

Algunas mujeres eligen congelar un poquito de esa leche. Y dejarla en el congelador, suspendida en el tiempo, confirmación táctil de nuestra lactancia en duelo.

Lo que sea que hagamos con esta leche, la forma que elijamos para despedirnos, para honrar sus vidas y sus muertes, la forma en que cuidamos de nuestros cuerpos es, siempre, siempre la correcta.

Puede que un día miremos hacia atrás y pensemos que nos hubiera gustado hacer un menejo de la lactancia diferente. Pasa eso, en esta vida. En esta vida donde siempre habrá un hijo que falte, siempre habrá cosas de las que arrepentirnos. Porque lo que queríamos era criar un hijo vivo, alimentarle de nuestro pecho, apoyarle en nuestro pecho para darle su lechita de un bibe. Lo que no queríamos era tener que decidir qué hacer con la leche de nuestros pechos cuando nouestros hijos hubieran muerto.

 

Bibliografía

Ver sección sobre Lactogénesis II (por La Liga de la Leche) : https://www.elpartoesnuestro.es/sites/default/files/recursos/documents/epen_y_umamanita_-_guia_para_la_atencion_a_la_muerte_perinatal_y_neonatal.pdf

http://www.elpartoesnuestro.es/blog/2015/04/18/xestion-do-leite-materno-no-caso-de-perda-perinatal

http://www.elpartoesnuestro.es/blog/2014/06/27/lagrimas-blancas

http://www.lunalactation.com/final_clinical_lactation.pdf

 

Joyas de leche materna: https://www.facebook.com/joyasmaternales

4 comentarios en “Lactancia en duelo

  1. Ay se me salieron las lágrimas al leer esto Cheli…
    Nunca conté a nadie sobre mi lactancia en el duelo. En mis dos pérdidas tuve una crisis cuando mis pechos se llenaron y comenzaron a gotear… Ambas veces opté (sin dudarlo) por inhibir esa reproducción con el dostinex, nunca pensé qué hacer con ella, como guardarla en el congelador por ejemplo, solo quería que dejara de salir, es cierto lo que dices siempre habrá algo de qué arrepentirnos…
    Mi hermana me ordeñó y fue sumamente duro, no por el dolor físico que ello provocó, sino porque no tenía a mis hijas para alimentarlas y que recibieran esa leche.
    La segunda vez, mis pechos produjeron más leche, era sorprendente la cantidad que me salía, hasta se me paraban chorritos… Yo no podía ni tocármelas, me faltaba valor, recuerdo que me senté en la cama de mi cuarto a llorar mientras llegaba mi hermana, mi esposo me miró angustiado y fue él quien primero usó un sacaleches buscando aliviar la tensión física y emocional que eso me generaba, torpemente agarraba mis senos y se les resbalaban, tan bello, estaba sufriendo como yo…
    Mi hermana lo hizo usando sus manos, me dio masajes y logró drenar muchísimo, hasta me salían chorritos!
    Al día siguiente me tocó usar un extractor eléctrico que me prestaron. Extraje casi 5 oz (dice mi hermana que eso es muchísimo, yo de esas cosas no sé) se me ocurrió tomarle una foto con mi celular al teterito casi lleno, para mostrarle a mi hermana lo que me saqué porque cuando lo hice ella no estaba en casa conmigo, solo eso me quedó…
    Mi esposo lo echó en un vasito plástico y puso al sol, pues la sabiduría popular dice que el sol seca esa leche y también la del pecho. Fueron dos días tortuosos mientras la pastilla hacia su efecto…
    Nadie me dijo qué hacer, pese a que lo viví dos veces, nunca nos preparamos para esto…
    No sé en los demás países pero en Venezuela los Centros de Salud son analfabetos en el tema de muerte neonatal y perinatal, no te dicen absolutamente nada, dejan que seas tú quien decida y piense qué hacer, cuando en esos momentos te encuentras tan turbado y vulnerable que eres incapaz de tomar una decisión por tu cuenta… Creo que acá necesitamos doulas, empáticas, compasivas y comprensivas, que con amor y paciencia orienten a la mamá que le toca enfrentarse al momento el que tiene los pechos llenos y los brazos vacíos…

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    • Ay Mariolga, comadre, que doloroso lo que compartes con nosotras… que tristeza tan grande. Sí, la desinformación agrega dolor, porque nos encontramos solas.
      Me alegro saber que tu hermana y tu marido te apoyaran tanto.
      Un abrazo de corazón,
      Cheli

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  2. Yo opté por tomar el medicamento, aunque pensándolo en retrospectiva no sé si opté realmente, estaba tan triste, tan dolida y tan aturdida por el dolor de perder a mi hija recién nacida que tomé las pastillas sin pensarlo, aunque creo que fue lo mejor, pues no tuve leche y no sé si hubiese soportado tenerla sin poder dársela a mi hija.

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  3. Estando embarazada de Enzo ya me salía leche de mis pechos al igual que me paso con mi otro hijo, ya de casi 3 años y q se desteto solo con 12 meses. Enzo nació prematuro extremo (24semanas) , y mis pechos se llenaron aun más, le podian dar en cantidades muy pequeñas mi leche, su leche…asiq seguí fomentando y sacandome leche durante los cinco días q vivió, tenia tanta que me tenía que llevar a casa para congelar…era un exceso para lo que él podía tomar…pero se fue y mis pechos seguian aun mas llenos, horas de angustia en las q no pude vaciarme…pero después de todo tenía q hacerlo, xq me estallaban, llena de lágrimas y con mis pechos llenos me vacie…pedí cita con la matrona y me recomendo que si lo q quería era cortar la leche utilizará sujetadores deportivos que me aprisionaran el pecho hasta q mi médico me recetara las pastillas y que si necesitaba vaciarme lo hiciera en pocas cantidades y que ya que tenía otro hijo, podría aprovechar esa leche (le encantó), pero me negaba a seguir llenando mis pechos si ya no eran para Enzo, asique me puse ese tipo de sujetadores (me aliviaba bastante) , me tome la pastilla xq me dolian mucho y ya no quería fomentar más leche necesitaba q eso se terminará era muy doloroso sacarme leche sabiendo q Enzo ya no la necesitaba…. Con mi leche congelada, me costo desecharla, pero ocupaban un espacio q me dolia cada vez q las veía (aunq conservo sus frascos con sus etiquetas) , mi otro enano se tomo parte de ellas… Leyendote no me hubiese importado hacerne esa joya…hubiese sido algo especial. Sobre lo de donar lo pense cuando aun Enzo no necesitaba tanta, pero no me.dio tiempo a gestionarlo…
    Besos al cielo, besos para Luna

    http://mamadeunangelito.simplesite.com

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