Te imagino

unnamedMe pregunto como serías.

Te imagino.

A veces me lo permito.

No mucho. Porque sé quien sos. Sos Lunita, mi hija. Mi beba amada que vivió solo dentro de mí. Esa sos. Y no quiero confundirme.

Pero a veces, cuando la vida me arrebata y la luz se entreabre suavemente en ese calorcito y el viento sopla casi tan sutíl que quizá sueño despierta… a veces te imagino.

Te imagino, hija, con cuatro años ya. O casi. Si hubieras vivido habrías nacido en Septiembre como yo. Hubieras nacido más tarde, grande como una bebé viva, sana y llena de vida.

Estaríamos preparando tu cumple. Una fiesta con guirnaldas de colores, las de tela que cosí en triangulitos y colgamos cuando cumplen tus hermanos. Las colgaríamos por la casa. Te haría una torta de frutillas con crema, como yo cuando era chica. Era la mejor. Una torta suavecita y esponjosa, dulce y fresquita para celebrarte.

Tu pelo sería marrón, estoy segura. Ese pelo suavecito de nena, que es casi como plumas. Lo llevarías en dos coletas altas en la cabeza, como plumeros alegres que salten cuando saltes. Quedaría tu nuca al descubierto, para llenarla de besos cuando te tirases sobre mí en un arrebato de cariño entre las dos.

Caminaríamos de la mano. Nosotras, las chicas. Ahora en verano llevaríamos sandalias iguales, de cuero ecológico marrón, las mías grandes, las tuyas pequeñas. Iguales. Con nuestros deditos del pie asomándose libres. Me imagino las dos sentadas abrochándonos las sandalias. Iguales.

Te imagino salvaje, la hermana entre hermanos. Sabrías trepar árboles y correr como el viento. Como ellos, te veo de abrazos generosos y risa fácil.

Te veo feliz. Niña libre. Niña tú. También, quizá, llevarías encima algo de la niña que fui. De la niña interna que sigo aprendiendo a amar. Amarte a vos me ayuda a amar la niña que fui. Quería, con un dejo de egoísmo, tenerte a mi lado para amar a otra mujer, sangre de mi sangre, con entrega y abandono, amarte de todas las pequeñas formas que yo querría haber sido amada. Descubrir en vos la luz que sigo tratando de rescatar en mí, en la niña que yo también fui.

Te imagino llena de opiniones, con pisada fuerte y enfados serios que se solucionan rápido.

Te imagino de la mano de papá. Cómo te bajaría del auto cuando te quedaras dormida volviendo a casa. Tus ojitos entreabiertos, queriendo quedarte en el sueño, dejando caer todo tu peso sobre su hombro. Lo imagino tan feliz.

Me imagino a mí con vos… y ahí dejo de imaginarte. Duele demasiado lo que seríamos y no somos.

Entonces doy las gracias por estos minutitos de libertad para imaginarte. Y me recuerdo que sos quien sos. Mi hija Luna, que late en mi corazón. Sos la hija que vivió en mí. Sos el amor que llevo conmigo dondequiera que esté.

Esa sos vos.

Cuando te imagino, y cuando sé quién sos, sos un sueño hecho de amor.

Te quiero,

mamá

*La pulsera es de Ana de ConBdebisutería, que hace cosas preciosas aquí en España https://www.facebook.com/pg/conbdebisuteria

Un comentario en “Te imagino

  1. (…) Me imagino a mí con vos… y ahí dejo de imaginarte. Duele demasiado lo que seríamos y no somos (…) o puedes imaginar lo que en realidad son: “MAMÁ E HIJA” porque su corazón palpitará por siempre en el tuyo, Luna es ese amor que va adondequiera que vas como bien lo dices y te acompaña hasta que vuelvan a reencontrarse en la eternidad…
    ¿Sabes? Yo también me pierdo por raaaaatos – bien largos por cierto – imaginando CÓMO SERÍA…
    Hermoso escrito Cheli, un abrazo apretao ❤

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