¿DÓNDE ESTÁ DIOS? | de nuestras seguidoras

 

Esto de las creencias es un tema sumamente delicado para mí, porque durante mis duelos, mi fe se ha vuelto bipolar – hasta de eso padece una madre en duelo, de bipolaridad o al menos yo lo vivo – y aunque el orgullo, mezclado con rencor, soberbia y rabia, me aleja de Dios, Él insiste en hacerme saber que está ahí, más cerca de lo que imagino…

Siempre he creído que Dios se vale de instrumentos y los usa para comunicarse con nosotros. Sin embargo, cuando nacieron mis hijas y casi enseguida me tocó despedirlas, enfrentándome a la muerte lo cuestioné todo, y me preguntaba una y otra vez ¿DÓNDE ESTÁ DIOS? en estos momentos difíciles, de dolor tan extremo, si la gente profesa que es en medio de las adversidades cuando Él manifiesta con sabiduría y fuerza, su poderoso misterio divino.

Pese a mis reclamos, al vacilar de mi fe – y a todo – ÉL ESTÁ AHÍ y me lo hace saber, me ha dado el discernimiento necesario para reconocer su presencia en esos días, los peores de mi vida…

Hay algunos muy “especiales” que puedo evocar con facilidad.

El día que Laura se fue, hace exactamente 3 años y 3 meses, viene a mi memoria como si fuese ayer. Mientras estábamos en el hospital y mi novio hacía todo el trámite que genera ese suceso, a mí me sentaron en una silla. Yo cerré los ojos, incliné la cabeza y mentalmente reprochaba lo que pasó, estaba rodeada de gente, entre familia y amigos, pero me sentía extrañamente sola; no sabía qué iba a hacer ahora, cómo volvería a mi casa sin mi bebé si salí de allá con ella… Sentía un dolor punzante que me ardía en el pecho, a la altura del corazón, pero más como hacia el medio, justo en la boca del estómago, que hacía que mis ojos estallaran en lágrimas y pensaba ¿DÓNDE ESTÁ DIOS? si lo estoy necesitando tanto, ¿DÓNDE ESTÁ DIOS? si todo el mundo dice que es en estos momentos cuando más cerca está, ¿DÓNDE ESTÁ DIOS? si yo no lo siento… En ese momento, alguien puso sus manos sobre mi cabeza con una fuerza indescriptible, se sentían pesadas y calientes,  luego me dijeron al oído, “NO DUDES, QUE DIOS ESTÁ AQUÍ A TU LADO, SUFRIENDO CONTIGO”. Un escalofrío me recorrió de la cabeza a los pies al escuchar esas palabras. Cuando levanté la mirada era LM, mi amigo el cura y me derrumbé… Ni él, ni nadie, solo Dios que penetra en nuestros pensamientos, podía saber lo que pasaba por mi mente en este instante, ¿increíble no?… A partir de ese día supe que iba a ser imprescindible la presencia de Dios en este camino que apenas iniciaba.

Durante mi primer duelo, me pasaron infinidad de cosas que respondían a la pregunta ¿DÓNDE ESTÁ DIOS? Recuerdo una vez en la parroquia donde voy a Misa, el jueves santo, el padre acostumbra exponer la Eucaristía (la hostia convertida en el cuerpo de Cristo luego de la consagración) sobre el altar y permite que todos los que van a esa celebración pasen a tocarla y hagan oración, es una experiencia como mágica. Mi primera Semana Santa sin Laura, en esa solemnidad, lloré todo un río (como dice Maná en su canción). Desde que materno con los brazos vacíos, estar frente al Santísimo Sacramento me genera un no sé qué, difícil de describir con palabras y solo puedo orar a través de mis lágrimas. La gente del coro de la Iglesia iba cantando, esas canciones que hablan por sí solas y son ideales para ese momento de devoción… Yo pasé de última, admito que tenía una disyuntiva entre si acercarme o no, porque estaba tan molesta, tan llena de rabia, tan vacía, tan confusa por todo lo ocurrido, que mi oración más que una petición o una alabanza, era un permanente reclamo… Algo me impulsó a ir y apenas lo toqué me desplomé y por mi mente pasaba “ayúdame, no me quiero sentir así, quítame esto, ¿DÓNDE ESTÁS DIOS? si estás aquí ven a mí, hazme sentirte”… Todos los del coro (aproximadamente unas diez personas), más algunos de los feligreses que estaban ahí se acercaron, me rodearon y comenzaron a orar en voz alta… Uff… Fue un momento extremadamente divino… Algo me invadió y ese llanto que expulsaba iba haciendo salir todo lo feo que sentía y poquito a poco me fui quedando serena, como llena de paz, con esa tranquilidad que por momentos hasta asusta… Sin duda alguna son misterios celestiales que no se pueden explicar…

En estos 9 meses que llevo con mi segundo duelo por Ana, mi Bebé Arcoíris, las cosas han sido súper diferentes. Estoy cual adolescente rebelde porque sí, desafiando hasta lo aprendido aquella primera vez. Y aunque me ha costado deMASIado distinguir la presencia de Dios, Él se sigue manifestando, Él sigue estando ahí…

El día de la cesárea, yo estaba muy nerviosa, ya no era esa mujer inocente que va con ilusión e ingenuidad al nacimiento de su hija, pues sabía que hasta en el último momento las cosas pueden terminar mal.  Así que me puse a rezar como loca, perdí la cuenta de cuantos Rosarios repetí uno tras de otro… Estando acostada en la mesa del quirófano era poco lo que podía ver, ni siquiera me movía, porque le había pedido a la anestesióloga le tomara una foto a la bebé (no sabía lo que podía pasar y yo quería una foto de ella viva) y me dijo que lo haría solo si yo me portaba bien, así que me limité únicamente a respirar para que ella pudiese fotografiar a mi hija al nacer.

Sin embargo, de reojo, del lado izquierdo estaba la mesita en donde acuestan y atienden a los bebés cuando nacen y a unos poquiticos metros, bien cerquita de ahí, yo veía a alguien, la verdad no estaba segura si era hombre o mujer pues llevaba la vestimenta azul típica de esos ambientes, con su tapabocas inclusive, así que pensaba debe ser que es el relevo de alguna enfermera y cuando se canse, entra y sustituye, la verdad no le di mucha importancia, pero tengo grabado en mi mente esa presencia ahí. Lo cierto del caso es que cuando mi hija nació, que la sacan y la llevan a la mesita, yo giré completamente mi cabeza para verla e inspeccionar desde lejos qué le hacían. Mi mayor sorpresa fue que cuando volteé no había nadie ahí en el lugar en donde yo veía a alguien vestido de azul con tapabocas; cuando vi eso me dio como un vuelco en el corazón porque no pude mirar a esa persona que estuvo hasta el momento en que me sacaron a la bebé. Hasta el sol de hoy no tengo la menor idea de quién era, pero cuando en mis días nostálgicos pregunto ¿DÓNDE ESTABA DIOS que no salvó a mi bebé?, creo que estaba ahí en esa persona, y, que a quien yo veía era a un emisario de Él, es solo que los médicos que tuvieron en sus manos la vida de mi hijita no se dejaron usar como instrumentos divinos para darle oportunidad a que ocurriera un milagro y Dios así solo, de la nada, no podía actuar… ¿O sí? Aún tengo mis reservas frente a esa cuestión, pero Dios no sería Dios si alguien tan simple como yo pudiese comprenderlo en su totalidad…

Meses después, hubo un domingo que salimos desde temprano y con la tarde al regresar a casa, mi novio se puso a recoger afuera y yo me metí al cuarto a ver la televisión. De repente comencé a sentir un olor a incienso muy fuerte, mi casa parece una cajita de fósforos, es chiquitica y estaba impregnada de incienso. Yo supuse que era él que había encendido una varita antes de salir. Cuando entra me pregunta que si yo puse incienso. Me asombro y le digo que no, que pensé había sido él. Me miró con extrañeza y se metió al baño. Cuando vuelve se me acerca, me pasa su celular y pide que lea algo. El artículo se titulaba: “LOS PERFUMES Y AROMAS DEL CIELO” y decía así: “Son experiencias de índole místico o sobrenaturales, aquellas por medio de las cuales somos capaces de percibir elementos del mundo divino que no son accesibles normalmente a nosotros en este mundo (…) Quizás la experiencia mística más común de todas, sea la percepción de olores o perfumes (…) La percepción de Dios es accesible para todos nuestros sentidos activos y aun por aquellos que todavía no se han activado en el ser humano. El olfato percibe no solo aquellos olores físicos sino que también tiene activa la función secundaria de conocer los diferentes aspectos del universo, su estado y espiritualidad (…) El percibir olor a incienso es considerado como una señal inequívoca de presencia o actividad divina (…) Pero ¿qué significa realmente este acontecimiento? Muy probablemente que nuestras oraciones han sido escuchadas (…) Una señal de este tipo puede ser un ‘regalo’ que nos otorgue ánimo y esperanza frente a una situación (…) Hay interpretaciones frente a un contexto determinado (…) la madre que perdió a su hijo (…) implora a Dios por una señal que le permita saber si su alma fue llevada al Cielo. El Señor contesta inundando la habitación con un profundo olor a incienso”… Creo que sobra cualquier comentario frente a estas líneas… Recuerdo que ese día mi novio y yo nos miramos extasiados con los ojos llorosos y nos fundimos en un abrazo con el corazón acelerado… ¿DÓNDE ESTABA DIOS? Sin lugar a dudas ahí, manifestándose a través de esa aromática fragancia celestial…

Por cuestiones de espacio solo puedo relatar y evocar estas pocas vivencias, quizás si hago un ejercicio de reflexión descubriré que son más las experiencias que respondan a la interrogante ¿DÓNDE ESTÁ DIOS? estoy segura que sí, pero pasa que el dolor se hace muy fuerte provocando que nos ceguemos y ensordezcamos, haciendo muchas veces compleja nuestra percepción de manifestaciones divinas… Sin embargo, con certeza puedo afirmar que cada vez que la montaña rusa de mis sentimientos y emociones tras la partida de mis hijas me ha hecho tocar más allá del fondo, Dios se ha hecho presente para consolarme y llenarme de paz, esa que sobrepasa todo entendimiento… Sé que es raro que mis palabras suenen con tanto ánimo, esperanza, seguridad, y, a la vez por momentos se de esa ambigüedad en mis expresiones, manifestando desconsuelo, tristeza y desesperanza, pero soy una sobreviviente de dos duelos, con vivencias diferentes, porque “el duelo es como la huella dactilar único e irrepetible”. Pero hay una cosa que no cambia y es lo referido a la presencia de Dios, porque solo con Él es posible hacerle frente a esta locura y lograr sanar…

Por eso, con este testimonio quiero hacerte una invitación, de mamá a mamá – a pesar de tener mi corazón partio’ en dos – a desligarte de prejuicios, de lógicas, de dogmas y que te permitas ver más allá de lo que a simple vista podemos percibir, dándole sentido y significado a todo… Terminarás sorprendiéndote ante lo inefable que es la presencia “angelical” de Dios en la vida de todas las que maternamos con los brazos vacíos… No es fácil, pero sí es posible. ¿Cómo no admitirlo? Si ya me socorrió una vez y me hizo renacer del abismo, esta vez, no será la excepción, pese a que me está costando muchísimo más y que hasta por momentos lo dudo… Termino compartiendo las palabras de mi amigo LM el cura: “Hazte aliada de Dios, no pierdas esa perspectiva. No tengas miedo que Él está contigo y te dará la fuerza que necesitas, te ayudará a superar todo esto y a salir adelante. Recuerda que la gracia de Dios supera la lógica”. (ME URGE REPETIRME ESTO UNAS CIEN VECES, HASTA QUE ME LO VUELVA A CREER)…

Por: Mariaolga Rojas Ramírez, mamá de Laura y Ana

10 comentarios en “¿DÓNDE ESTÁ DIOS? | de nuestras seguidoras

  1. Sabe? Cuando perdí mi bebé sentí a cada instante la presencia de Dios. Pero, luego de largos meses, pasé y estoy pasando por tantas pruebas que siento desfalllecer a cada rato. Le digo a una amiga que ya simplemente no se cómo hacerlo. Tomo decisiones que sé no son dirigidas por Dios y estoy en un ciclo que no se cómo salir. Sé que muchas veces no me dejo dirigir pq en el fondo me he dado cuenta que me siento sola en las batallas y eso no está bien. Pq debo caminar en Fe y confiar, solo confiar en Dios sin desesperar. No le permito que actúe y cuando pasan cosas sé que también es para frenarme, pero yo sigo hacia adelante sin control y es luego que me doy cuenta que lo hizo para protegerme ya que he tomado decisiones erróneas. Reconozco que no soy la misma persona y quisiera a ser igual o mejor que antes. Pero, cómo lo hago? Nose…

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    • Te entiendo perfectamente porque creo que a todas nos pasa ese vacilar en la fe (sea cual sea la creencia que se tenga)… Sólo el tiempo ayuda a ser mejor, pues difícilmente se vuelve a ser la misma de antes después de experimentar la muerte de un hijo… Es un proceso largo y doloroso, con subidas y bajadas, avances y retrocesos (al menos así lo viví la primera vez)… Respeta tu tiempo y no te presiones, el momento de sentir calma en el alma llegará. Te envío un abrazo apretao ❤

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    • Gracias a ti por tomarte la molestia de leerme y escribirme Angela, en este camino no soy la maestra modelo, créeme, sino una alumna más que como tú necesita aprender mucho de todo. Un abrazo apretao de vuelta ❤

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  2. Cuando partió mi hijo también surgía a mi esa pregunta …recuerdo en esas primera semana sentada desconsolada en el jardín de mi casa y tocaron me acerque y abri, era una mujer que llevaba la palabra,lo primero que me dijo fue ” Dios te manda a decir ” No te rindas Dios está contigo” le pregunté señora alguien la mando??? Ella no.tenia la remota idea de lo que me había pasado….Otro día en casa de mi hermana donde hay una biblioteca muy grande donde ni entro, quería leer un libro,tome uno cualquiera y al abrir decía ” hay bebé que mueren porque esa fue su misión ” luego a los meses soñé que Dios me daba dos niños y en uno me.decia este le lo voy a entregar y el sera un mensajero de Cristo…Juro por mi vida que el bebé que me mostró es exacto al bebé arcoiris que hoy alumbra mi existencia…

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    • Woow Carmen, que señales! He de confesar que la pena es tan grande que nos ciega muchas veces… Lindas esas muestras, gracias por compartirlas. Un abrazo apretao con cariño para ti y un besito a tu arcoiris ❤

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      • Gracias mariaolga..tengo dos amigas que lamentablemente como tú perdieron su bebé arcoiris al nacer…repitieron la historia dos veces y aunque fue terrible no se rindieron y hoy tiene un segundo Arcoiris es brazos….tienes que ser muy fuerte, ya de por si lo eres pero lucha hasta el final alguna recompensa por llamarlo así vendrá…yo al igual que tú me inunde de dolor y odio gracias a Dios, a mucho orar pude encontrar paz..aún falta mucho que sanar, oí muchas cosas hirientes ..hoy trato y comparto con esas personas y las veo que querían cómo que siguiera por el piso ,por eso jamás jamás le hago a entender a nadie mi dolor …

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  3. Yo le reclame a el y a la virgen, tantas veces que les pedi que los cuidara y protegiera. Hasta ahora no he visto manifestaciones o como dices no las percibo por ese enojo que tengo. Y solo pienso que tal vez su manifestaciones seran por las personas que he ido conociendo y que me han dado apoyo a partir de su propia experiencia. Muchas veces ha pedido esas señales y no llegan, aun sigo esperandolas.

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    • Ánimo Jos… No todas las respuestas las recibimos tan rápidas como quisiéramos, todo toma su tiempo. Te invito a abrirte y a prestar más atención a todo lo que te rodea, con la mente y el corazón abiertos… Más tarde que temprano, tus señales llegarán, créeme, nuestros hijos nunca se van y siempre se hacen sentir. Un abrazo apretao cariñoso ❤

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  4. Buen día chicas, sin querer di con esta pagina y empece a leer los post, soy una amante de bebes y niños, pienso que no hay nada más hermoso en el mundo que ellos, esa inocencia que Dios nos pide protejamos, porque como El dice, de ellos es Su reino, y siempre me desgarra un dolor horrible cada que se de noticias de gente, hiriendolos, abusandolos, maltratandolos, que no comprendo, por que lo permite? y siento su dolor de esa misma forma, soy madre de 2, y no imagino mi vida sin ellos, nunca dejo de pedirle a sus angeles de la guarda, siempre me los cuide. Saben, hace tiempo vi un testimonio de una chica mexicana llamada Patricia Sandoval, ella perdió a 3 hijos por medio de abortos voluntarios, ella en su conversión cuenta como vió a sus hijos, les pudo pedir perdón, y les pudo dar nombre, ella cuenta como vio a la Virgen cuidaba de todos esos niños, así que no dudo tantito, los suyos están en un lugar hermoso, lleno de amor y paz, y yo gracias a eso, no dudo siempre encomendarlos con Ella, estoy segura Dios nunca las defraudara, por más duro que parezca el camino, pido por ustedes, que Dios en su infinita misericordia las reconforte, espero mis palabras les haya servido de algo, DLB

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