Lo que la gente cree.

A menudo la gente cree que, cada vez que escribo sobre mi hijo, es necesariamente porque tengo pena. En innumerables ocasiones en las cuales he compartido poemas o escritos inspirados por él, o una que otra fotografía, recibo comentarios como “ánimo, que él no quiere que estés triste”. No me malinterpreten, agradezco profundamente que alguien se tome el tiempo para escribirme algo, sobre todo si fue a causa del pensamiento de que yo podría estar “mal” y necesitaba una palabra de consuelo. Pero de igual manera me gustaría decir que no, no escribo cosas para mi hijo porque al momento de escribirle esté deprimida y bañada en llanto, simplemente lo hago porque escribir es la forma que he encontrado para mantenerlo cerquita de mí. No les puedo negar que, muchas veces, he escrito con lágrimas en los ojos. Pero así como he escrito con ojos vidriosos, también lo he hecho con sonrisas en mi cara.

He escuchado de algunas personas, que les da pena leer lo que escribo. Que a veces escribo cosas muy tristes, y lo he pensado yo también. Y luego de haberlo pensado con gran detenimiento, he llegado a la conclusión de que no podría ser de otra forma. Y es que nuestra historia, la historia de Andrea y Thomas, tiene de todo un poco. Tiene la ilusión de la espera, la fuerza de la lucha antes de su nacimiento, la valentía de aquel niño que solito capeó 14 horas y luego solito se abrió paso al cielo, la amargura de su partida, el desconcierto de una vida con y sin él, la pena que se apoderaba de a poco, la resolución de seguir viviendo, la decisión de hacerlo por mí y por él, el entendimiento de que él siempre será mi hijo, y el amor que siempre nos unirá.

Las más bellas historias de amor, documentadas desde siglos pasados, jamás han sido perfectas. ¿Cómo pretender entonces, que la historia de Andrea y Thomas lo sea? Escribo sobre nuestra historia, escribo sobre mí, escribo sobre él. La vida tiene matices, tiene penas y alegrías. Y yo tengo días “buenos” y días “malos”, días en donde es más fácil recordarlo desde el amor y no desde la pena, y días donde siento que podría arrancarme el corazón desde mi pecho con mis propias manos, para ya no sentir esa ausencia que a ratos, me carcome.

La gente cree que hablar de nuestros hijos, escribir sobre ellos, recordar episodios o compartir fotos, es retroceder, es buscar seguir estando tristes, es abrir una caja de pandora que ya no podremos cerrar. La gente cree muchas cosas, como que no es sano asistir a grupos de duelo, o ver películas cuya temática principal sea la muerte de un hijo, o leer libros cuya trama trate de lo mismo. La gente cree que ir a sueltas de globos, prender velas o celebrar cumpleaños aunque no estén, es torturarnos. Muchos creen que es tener un duelo “no resuelto”, o que lisa y llanamente, hemos perdido la razón. Oh, ¡pero si tan solo la gente supiera! Si tan solo supieran lo que nosotros sabemos, ya no creerían en esas ideas erradas, y se darían cuenta de que aquellas cosas que para ellos pueden ser dañinas, no son más que muestras de amor fiel e imperecedero, de ese que prevalece hasta el final de los tiempos. De ese tipo de amor que sale de cuentos, aunque no termine con un “y fueron felices para siempre”. De ese tipo de amor que se vale de cualquier artilugio para demostrar que aún sigue ahí. De ese tipo de amor que nosotras conocimos, a través de nuestros hijos 💛

 

4 comentarios en “Lo que la gente cree.

  1. Me identifico mucho cuando mencionas que personas a nuestro alrededor no entiende que participar en grupos de apoyo y lanzamiento de globos es como permanecer en el duelo. Realmente es algo que nos fortalece para seguir hacia adelante y muchas veces, es lo que nos da la fuerza para seguir adelante y animarnos a seguir batallando en esta vida. Pero, es difícil que alguien que no ha vivido esto lo entienda e inclusive, aunque muy pocos, utilizan este duelo para burlarse. Como si perder un hijo(a) fuese una broma.

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  2. Te entiendo perfectamente y me identifico contigo. Mi hija nació prematura en Montevideo. Murió a los tres días. Ella es mi inspiración para escribir y vivir concientemente. Pero la “gente cree” que no debo llorar más por ella, porque piensan que mi hija fue un aborto, pues tiene una partida de defunción y un sitio en el cementerio de Buceo, Montevideo. Es un sentimiento y una conexión que me une para siempre. ¡Sùperalo! ¡reza! nadie sabe lo que es perder una hija cuando la estás recibiendo con tanto amor. Nadie sabe lo que es parir una hija y verla luchar por su vida, Hasta que sufres la perdida. Sientes el dolor. A ocho meses de la muerte de María Rosa, he publicado un libro, llevo un blog, tengo otro libro en edición. Mi salud está en un estado mejor de quiénes me dicen: superalo! y tengo los propósitos de la vida claros y concretos. Y una paz que habita en mi que nadie puede entender. Así que cuando alguien te diga algo equivalente al superalo. Dile Muchas gracias por ser, estar y existir. Porque esas personas no tienen idea de la conexión de un hijo con una madre aún después de muerto. Muchas gracias por el post.

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  3. Yo también escribo, y al igual, recibo comentarios de que si esto me ayuda, de que si me hundo en la tristeza, de que el no parar de leer historias no me hace bien… Pero yo solo escribo, xq lo siento cerca, xq necesito hacerlo y xq es una manera de recordarlo para siempre…mi pequeño renacuajo vivió cinco días y lo perdí hace mas de dos meses..

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  4. Me identifico mucho, perdí a mi preciosa Emma hace 7 meses.
    Se suponía iba a ser el día mas esperado porque después de 9 meses por fin la iba a tener en mis brazos; pero no fue así, esos no eran los planes de Dios, ese momento jamás llego porque mi hija partió de vuelta con Dios justo antes de nacer…yo aun no lo proceso ni lo entiendo.
    La gente cruel te dice cosas como, oye pero ya paso, ya es tiempo de estar mejor, pero tienes otra hija, tiene otras cosas, sigue adelante, etc, etc, etc….una serie de cosas que a la larga te dañan y peor aun hay gente que se aleja de ti y evita verte o hablar contigo.
    cuando en lo que realidad necesitas es un abrazo, un apretón de manos, un hola aquí estoy siempre contigo…
    me ha gustado mucho este blog, me llena y alienta mi corazón leer a cada mamita.
    abrazos

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