“Chau hija” | Mi último escrito.

“Si pudiera elegir entre todos los bebés del mundo, si me ofrecieran dejar todo el tiempo que pasé con vos por la certeza de un bebé que viva, espero que sepas esto: Igual te elegiría.” Y así voy cerrando mi ciclo de maternar a Ludmila estando ella en el cielo y yo en la tierra.…

La escritura | #momentos.

14 días después de tu partida fue el cumple de tu madrina. No quise ir, pero le mandé una torta con una carta firmada por ambas. Firmé con un simple “Ceci x2“, pero recuerdo que esa noche fue el inicio de un eterno ritual sanador: La escritura. Agarré un lápiz, con las manos aún temblando y pensé qué…

Superar no es olvidar #sanación

                                        No tengas miedo a soltar el dolor. No tiene que ser el ancla que mantenga a tu hijo presente. Superar no es olvidar, no es no hablar más, no es renunciar a momentos felices por…

La adicta al dolor | Sábados de poesía

Los vecinos la veían pasar ya sin barriga, no sabían si preguntar por el bebé. Y si lo hacían ella tropezando con su propia lengua respondía que ya no había. Sus amigos al principio le llevaban rosas empapadas de empatía, pero pasaba el tiempo… y ella seguía llorando. De repente comenzaron a llevarle piedras, que…

#sanación “La casa de huéspedes” | Sábados de poesía

“LA CASA DE HUÉSPEDES” Esto de ser humano es como administrar una casa de huéspedes. Cada día una nueva visita. Una alegría, una tristeza, una maldad algún despertar momentáneo que llega como un visitante inesperado. Dales la bienvenida y recíbelos a todos! incluso si son una multitud de lamentos que violentamente barren toda tu casa…

Dolor es… |Sábados de poesía

  El dolor no es sollozar mirando sola una película de romance, ni se encuentra en tu habitación con música triste, pañuelos y envoltorios de chocolate tirados por el suelo. Dolor no es llenarse de culpa por mirarte en el espejo y darte cuenta que aumentaste 3, 10 o 15 Kg. y que tus polleras…

Canta, baila…y llora. Aniversario número 7.

Año 7: Pertenecías a mí, entera. Pasaban las noches y la única luz que veía era la de la luna. Si vos te volvías fuego yo también, si te volvías agua yo aprendía a nadar. Pero si te volvieron cenizas, dónde, dónde te encontraba? Allí comenzó mi búsqueda más incesante. Pasé años intentando contarme una…