Semana mundial del parto respetado

Queremos parir a nuestros hijos. Da igual que estén vivos o muertos. Da igual los centímetros o los gramos que midan o pesen. Son nuestros hijos y queremos parirlos. Tenemos el derecho de parirlos y ellos de nacer de entre nuestras piernas. Queremos sentir la oxitocina a chorro por nuestras venas. Pero no la sintética…