Cambio de estación.

En  otoño ustedes volaron, el invierno enfrió el corazón, y ya llegas primavera un  cambio más de estación. Los vi jugando en el patio bañandose bajo el sol, me abrieron un poco los brazos regando su color. Que sea eterna la  primavera para tenerlos junto a mí, floreciendo todo el tiempo y se queden siempre aquí.  

Uno de esos días.

Uno de esos días en los que despiertas sin querer pero lo tienes que hacer… tienes trabajo, tienes hijos y familia que atender, tienes que simplemente vivir, respirar… Mandas a los niños a la escuela, al esposo al trabajo y vuelves a la cama, no quieres bañarte, no quieres salir, solo quedarte recostada sin más.…

Religión y pérdida.

No me gusta mucho escribir sobre religión pues siempre tiende a generar polémica o debates el entrar con  las creencias de cada persona. Respeto las creencias de los demás o incluso si no predican alguna, pero me pareció importante tocar este punto en Mirar al cielo. Desde chica fui educada católica y aún lo soy,…

Sábados de poesía: Volver el tiempo atrás.

Si pudiera volver el tiempo atrás lo haría, si pudiera vivirlo todo de nuevo lo haría, si me dieran la oportunidad de volverlos a anidar y me dijeran que de igual manera tendría el mismo final, lo haría todo de nuevo sin nada cambiar.  Serían ustedes, los volvería a sentir, les cantaría más fuerte y…

Ser mujer…

Hoy se celebra internacionalmente nuestro día, el “Día de la Mujer”, un día especial para reconocer el valor, el esfuerzo y el trabajo que hacemos día a día todas las mujeres ya sea en nuestro papel de madres, esposas, trabajadoras o profesionistas.  Es por eso que el equipo de escritoras de Mirar al cielo el día de…

Agridulce.

Agridulce, mezcla entre agrio y dulce, no hay mejor manera de definir la vida después de la pérdida de un hijo… agridulce. Son momentos que llegan y que te dejan en la boca y en el corazón una sensación hermosa y horrible, feliz pero triste al mismo tiempo, sentimientos encontrados. Todo padre que pierde un…

Sábados de poesía: Algún día será.

La cuna en que no durmieron aún los extraña, y la manta de borrego quedó triste y desolada. Se quedaron esperando tan ansiosas su llegada. Su ropa me confesó soñó el olor de su cuerpo, y su almohada se quedó anhelando ver sus sueños. Los pasillos del patio de sus risas y sus juegos, ahora…

La pregunta inevitable…

 ¿Cuántos hijos tienes? Una pregunta simple, una pregunta como cualquier otra, una pregunta tan normal… para quienes hemos perdido un bebé no lo es. Titubeas, te quedas callado, lo piensas en fracción de segundos e instintivamente contestas  “dos”, “tres” o los que tengas en la tierra, o un “no tengo” si es que tu único…