Gracias por todo, Jay.

Fue un 13 de julio… Un 13 de julio cuando comenzó lo que sería el adiós. Llevábamos ya 25 meses combatiendo la más dura de las pruebas que la vida pudo habernos puesto; la muerte de nuestro hijo. Ninguno de los dos imaginó, ni en el peor de los escenarios, que un día nuestro amor…