Recordar para no olvidar.

  Recuerdo a mi hija porque quiero. Eso no me hace ser una persona triste, ni infeliz. Yo estoy viva. Ella no. Lo sé, y lo acepto. Me gusta mi vida. La disfruto cada día y lo seguiré haciendo mientras tenga energía. Yo rio, canto, salto, vivo una vida plena. Me falta un pedacito de mí, pero…