Tu nombre, tu legado

Cuando mi hijo Thomas murió, estuve por meses perdida. No me encontraba a mí misma, ni tampoco encontraba un camino que seguir. Sentía que ese amargo suceso había teñido mi vida para siempre, con el más absoluto de los grises. La vida, como la conocía, ya no era igual. Pero llegó un día, en que después de…